Roberts, heraldo de Trump en Europa
l historiador Kevin Roberts gana un millón de dólares al año por presidir la Fundación Heritage. Es la organización conservadora más influyente dentro del movimiento Make America Great Again (MAGA) de Donald Trump.
Con sus 350 empleados, la Heritage allanó el camino para el regreso del magnate a la Casa Blanca, y lo hizo al elaborarle el proyecto radical que aplica desde hace un año.
Es un documento de 922 páginas escrito por Roberts, quien además tiene una amistad muy cercana con JD Vance, vicepresidente ultranacionalista católico, idolatrado por la extrema derecha de Estados Unidos.
Roberts es el mensajero intelectual de Trump en Europa con una misión: llevar al continente que tanto critica por la obsolescencia de su cultura y su economía, un nuevo modelo civilizatorio. Lo llama Patrimonio cultural compartido, basado en los principios que puso en boga en la Casa Blanca.
Con esa finalidad, en mayo del año pasado Roberts visitó Francia. En una recepción celebrada en un lujoso club de París reunió a las figuras del conservadurismo más destacadas, entre ellas, Marina LePen, líder del partido de ultraderecha. Ante ellos presentó los fundamentos del movimiento en pro de una “Europa Occidental”.
Se trata de corregir su trayectoria actual porque, como Trump afirma, “está en decadencia, cada día más débil y se enfrenta a la desaparición de su civilización”. Y en muy buena parte, por el arribo de miles de inmigrantes provenientes de sus antiguas colonias, con creencias religiosas, culturas, usos y costumbres diferentes a las que hizo grande a Europa.
El perfil de los embajadores nombrados para algunos países muestran que fracasará la grandeza que Trump promete regresar a Europa: un antiguo magnate de las hamburguesas, la ex prometida de su hijo mayor, el propietario de un equipo de baloncesto, un productor de musicales de Broadway, el cofundador de PayPal y, en el colmo, en Francia, un delincuente convicto: el multimillonario Charles Kushner, padre de Jared, marido de Ivanka, hija de Trump.
No podrán eliminar, por ejemplo, el derecho al aborto, el laicismo del Estado, el matrimonio igualitario y otras importantes conquistas sociales y culturales.












