Amenaza EU con asumir la autoridad de la compañía
Viernes 27 de febrero de 2026, p. 25
Washington. El director general de Anthropic, Dario Amodei, indicó ayer que la empresa de inteligencia artificial “no puede, en conciencia, acceder” a las exigencias del Pentágono para permitir un uso más amplio de su tecnología.
La compañía señaló en un comunicado que no se retiran de la negociación, pero que el nuevo lenguaje contractual recibido del Departamento de Guerra “prácticamente no avanzó nada en impedir el uso (del chatbot) Claude para la vigilancia masiva de estadunidenses o en armas totalmente autónomas”.
El principal portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha reiterado que las fuerzas armadas quieren usar la tecnología de inteligencia artificial de Anthropic de maneras legales y que no permitirán que la empresa imponga ningún límite antes de que hoy venza el plazo para aceptar sus exigencias.
Sean Parnell escribió ayer en redes sociales que el Pentágono “no tiene ningún interés en usar la IA para realizar vigilancia masiva de estadunidenses (lo cual es ilegal), ni queremos usarla para desarrollar armas autónomas que operen sin participación humana”.
Las políticas de Anthropic impiden que sus modelos, como su chatbot Claude, se utilicen con esos fines. Es la más reciente entre sus pares –el Pentágono también tiene contratos con Google, OpenAI y xAI de Elon Musk– en no suministrar su tecnología a una nueva red militar interna de Estados Unidos.
Parnell indicó que el Pentágono quiere “usar el modelo de Anthropic para todos los fines lícitos”, pero no ofreció detalles sobre lo que eso implica. Sostuvo que abrir el uso de la tecnología evitaría que la empresa “ponga en riesgo operaciones militares cruciales”.
“No permitiremos que ninguna compañía dicte los términos sobre cómo tomamos decisiones operativas”, manifestó.
Durante una reunión el martes entre el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y Amodei, funcionarios militares advirtieron que podrían designar a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro, cancelar su contrato o invocar una norma de la era de la guerra fría, llamada ley de producción para la defensa, con el fin de otorgar a las fuerzas armadas una autoridad más amplia para usar sus productos, incluso si la empresa no lo aprueba.
El senador republicano Thom Tillis, que no busca la relección, expresó el jueves que el Pentágono ha manejado el asunto de manera poco profesional, mientras Anthropic está “tratando de hacer lo más que puede para ayudarnos a protegernos de nosotros mismos”.
“¿Por qué demonios estamos teniendo esta discusión en público?”, enfatizó Tillis a los periodistas. “Esta no es la forma de tratar a un proveedor estratégico que tiene contratos”.
El senador Mark Warner, el demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia del Senado, expresó que estaba “profundamente perturbado” por los reportes de que el Pentágono está “trabajando para intimidar a una empresa líder de Estados Unidos”.
Mientras funcionarios del Pentágono aseguran que siempre cumplirán la ley en la utilización de modelos de IA, Hegseth recalcó a Fox News en febrero pasado –semanas después de convertirse en secretario de Defensa– que “en última instancia queremos abogados que den un asesoramiento constitucional sólido y que no intenten ser obstáculos de nada”.












