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La Raya: migración, nostalgia y comedia

Película de ficción de Yolanda Cruz // Narra las historias de su infancia en San Juan Quiahije, Oaxaca, que celebra 50 años de fundación // El documental se estrena en cartelera nacional

 
Periódico La Jornada
Viernes 27 de febrero de 2026, p. 7

Desde su más tierna infancia, la directora Yolanda Cruz Cruz, en su natal pueblo de San Juan Quiahije, en la región chatina de la Sierra Sur de Oaxaca, escuchó muchas historias orales que la han acompañado durante toda su vida. Recuerda que de joven migró a la ciudad de Oaxaca y posteriormente sus pasos la llevaron a Los Ángeles, donde estudió cine en la UCLA. A pesar de que conoció el cine italiano, iraní y japonés, no olvidó las historias de su pueblo y las que inventó en el transcurso de su formación. Cuando se graduó, se enfocó en el cine documental y este fin de semana presenta su primera película de ficción, titulada La Raya, que se estrena en la cartelera mexicana.

En charla con La Jornada Yolanda Cruz Cruz mencionó: “La Raya tiene su origen desde hace muchos años, siempre quise filmar las historias de mi infancia porque crecí en este pueblo. Después de vivir 20 años en Estados Unidos regresé a México, a mi pueblo y me di cuenta de que la situación era diferente de cuando yo migré, medio pueblo, que mi padre ayudó a fundar, ahora vive en Estados Unidos. Una de las cosas que hicieron decidirme por filmar La Raya es que se están cumpliendo 50 años de la fundación del pueblo y me dije: ‘pues qué mejor manera de capturar esta experiencia a partir de esta celebración’. Adapté varias historias que ya tenía en la cabeza”.

Aparición de un refrigerador

La Raya comienza cuando un refrigerador aparece de la nada en el pueblo casi abandonado de La Raya. Sotera Santos una niña de 11 años y su amigo Erick tratan de venderlo y hacer un gran negocio. Sin embargo, el aparato pronto empieza a revelar cosas misteriosas a la gente que se le acerca. Mientras Sotera va a tener que enfrentar la realidad de que quizás su mamá no regrese para llevársela a Estados Unidos, y que tal vez todavía no es hora de abandonar La Raya, mientras los pobladores se organizan para celebrar el medio siglo del pueblo.

Señala que “lo más difícil de hacer la película fue ver como entrelazábamos todas las historias que confluyen en la película, cuál de ellas tenía más peso y saber cómo llevar la magia del cine a la comunidad mediante el refrigerador qué es como un espejo donde todos y todas se pudieran reflejar. El aparato fue un recurso visual, creo que esta película es un gran experimento, porque al público que la ha visto le ha gustado, conecta con alguna de las historias de La Raya”.

“Por ejemplo, la niña Sotera entró al cine por primera vez cuando la presentamos en el Festival de Morelia el año pasado. Yo estoy contenta que por fin llegue a las salas cinematográficas porque está hablada en lengua chatina y, por supuesto, que el público vea nuestro territorio.”

Foto
▲ Fotogramas de la cinta La Raya, de la realizadora oaxaqueña Yolanda Cruz

La Raya se exhibió en el pueblo. “Ya la fuimos a presentar a la comunidad y mucha gente se la pasó riendo. Se sentían orgullosos de haber participado en la película y muchos jóvenes asistieron para ver a sus padres actuar en la cinta. También hubo desacuerdos, por ejemplo, que el policía del pueblo fuera el que organizara la fiesta del aniversario. Les expliqué que en una cinta de ficción no necesariamente se refleja la realidad, y todos lo entendieron, les gustó mucho”, menciona.

El cine ha cambiado

La percepción de la realizadora sobre la actual situación de la cinematografía mexicana es: “creo que el cine en México en los recientes años ha tenido un gran cambio. En mi experiencia trabajando con diferentes comunidades en Oaxaca, ya había personas que se estaban preocupando por contar nuestras historias, pero eran cosas pequeñas porque los recursos eran menores, casi siempre se filmaban memorias. Ahora hay un fondo mucho más accesible para nosotros y podemos utilizar cámaras más grandes y contar historias más complejas. También la sociedad ha cambiado y es importante que hagamos cine para nosotros, porque no trato de hacer un cine que diga la comunidad chatina es esto, esto y esto; lo que hago es para que los chatinos vayan al cine y descubran algo”.

“A pesar de contar nuestras propias historias, aún hay ciertas reticencias para que sean aceptadas; por ejemplo, en Francia no he podido entrar con La Raya porque dicen: ‘los indígenas mexicanos no son así’ o ‘que no se pueden divertir y que no pueden contar ese tipo de chistes que aparecen en La Raya’. Pertenezco a la generación que tenía muchas carencias para poder filmar y ahora con los nuevos recursos me llaman cineasta emergente. Las cosas sí han cambiado, ahora somos varias directoras y directores de Oaxaca. Cuando participamos en el Festival Internacional de Cine de Morelia, hubo dos películas en la competencia oficial dirigidas por oaxaqueñas, cintas que hablaban de nuestras comunidades indígenas. Eso ya dice algo importante”, indica la realizadora.

Participan los actores Mónica del Carmen, José Salof, Diana Itzel, Domitila y Genero Cruz Baltazar, Brigido Cristóbal Peña y Noé Salvador Vásquez y el guion es manufactura de Yolanda Cruz y Joe Sieder.