Jueves 26 de febrero de 2026, p. 35
Para especialistas del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), deberían preocupar las omisiones que hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia México, pues sólo hizo referencia a que “extensas partes” del territorio están controladas por el narcotráfico y que gracias a él se logró abatir a Nemesio Oseguera, “El Mencho”, a quien sin mencionar su nombre, lo calificó como “uno de los capos del cártel más siniestros de todos”.
Al hacer un análisis del Estado de la Unión de Trump, los académicos coincidieron en que prácticamente fue un discurso de casi dos horas en los que dio inicio a la campaña electoral polarizada para las elecciones intermedias de noviembre de este año.
La investigadora Estefanía Cruz Lera, dedicada al área de estudios geopolíticos y estratégicos, especialista en incorporación política de minorías en EU y sistema político estadounidense, manifestó que en nuestra nación nos deberían preocupar las omisiones que hizo el mandatario, entre ellas el comercio internacional.
Llama la atención que no haya referencia al fortalecimiento de las relaciones con los aliados comerciales o de las cadenas estratégicas para el futuro, lo cual “me hace pensar en un panorama complicado en la renegociación del T-MEC”.
En la conferencia de prensa a distancia El Estado de la Unión de Trump: Implicaciones y Repercusiones, Raúl Benítez Manaut, especialista en teoría de conflictos y negociaciones de paz, geopolítica y seguridad nacional de México, y seguridad en América del Norte, el mensaje del mandatario de ese país fue “ambivalente, de altibajos”, y en el cual “lo negativo en la política interna de esa nación fue dejado de lado”.
Desde su punto de vista, fue un discurso “para los ricos”, cuando se estima que ha aumentado 40 por ciento el precio de la vivienda y de los alimentos para los sectores más pobres. “Se trató del comienzo de una campaña polarizada”, remató.
Consideró que la mayor preocupación de las autoridades mexicanas es que para Trump “no existen Canadá ni México”, ni es prioridad el tratado comercial entre los tres países.
Concluyó que el magnate tendrá que “jugar” entre dar gusto a la base que ya se decidió por su partido y no va a cambiar de opinión, y ser más flexible con las demandas de la clase media baja en las que el aumento de los precios de los alimentos pega duro, y podría tomar la opción de los demócratas.
Sin embargo, “no es sencillo jugar con tanta radicalidad en sus discursos”, apuntó Benítez Manaut.











