Jueves 26 de febrero de 2026, p. 15
México ocupa el tercer lugar entre 85 países con los mejores indicadores de salud y bienestar emocional en los adultos mayores de 55 años, después de Indonesia y El Salvador, revela el Reporte 2025 de la plataforma internacional Proyecto Mente Global.
Desde hace seis años, la iniciativa promovida por la asociación Sapien Labs se ha dedicado a evaluar y monitorear las enfermedades mentales y el espectro del funcionamiento cognitivo, emocional y social, el cual se refleja en la habilidad de los individuos para superar los problemas cotidianos para relacionarse con otros y lograr una convivencia en armonía.
Reconoce que, de diferentes maneras, el bienestar se ve afectado por los cambios en el entorno social, tecnológico y cultural, como durante la pandemia de covid-19.
Esto se refleja, en el caso de México, y en la situación de los jóvenes de 18 a 34 años, que en entrevistas por Internet lograron 38 de 100 puntos que representan el mejor estado de bienestar emocional y mental.
Con ese puntaje se ubica en el sitio 52 de 85 países, explicó Silvia Blitzer, socióloga y especialista regional para América Latina de Sapiens Lab.
Significa que ese sector de la población que pronto llegará a la edad adulta, lo hará con problemas de angustia, control de emociones, dificultad para colaborar con otros, pobre capacidad para superar dificultades, además de padecimientos como depresión y ansiedad.
Llamó la atención sobre la brecha entre jóvenes y adultos de 55 y más años. Señala que es la más grande entre más de un millón de participantes en la encuesta aplicada entre 2024 y 2025.
El informe de resultados se enfocó en cuatro factores con mayor incidencia en el enriquecimiento del bienestar emocional y aquellos que más lo debilitan.
Entre los primeros están los vínculos familiares.
Mientras en las personas mayores de 55 años son más fuertes y ubican a México en el tercer sitio, los jóvenes reconocieron tener menos cercanía a sus parientes y colocaron al país en el lugar 15.
Otro factor evaluado fue la espiritualidad, entendida como la conexión con algo superior al individuo, como la religión, la naturaleza o la realización de actividades que lo enriquecen (conciertos, festivales). Por los adultos, el país se situó en el lugar 25 y por los jóvenes en el 44.
En cuanto a los indicadores que llevan a un mayor deterioro están el uso a temprana edad de teléfonos inteligentes con conexión a Internet y redes sociales y el consumo de alimentos procesados.
En México, la edad de inicio en el uso de los dispositivos es entre 12 y 13 años, lo que se asocia con el incremento en niveles de agresividad y alteración del sueño, así como con la pérdida de capacidad para convivir en comunidad.
Además, por el acceso a redes sociales, los jóvenes de 18 a 34 años –primera generación que creció con esos teléfonos– tienden a identificar falsamente su bienestar con competencia e imagen.
Sobre la ingesta de alimentos procesados, Blitzer aseguró que contienen sustancias químicas y se relacionan con males como la depresión y menor capacidad de control emocional y cognitivo.
Los resultados para México son similares entre jóvenes y adultos; lo ubican en los lugares 15 y 18, respectivamente, de la medición internacional sobre el bienestar emocional.











