En un recorrido de casi 300 kilómetros hecho por La Jornada, la presencia militar y de la GN fue casi nula
Jueves 26 de febrero de 2026, p. 5
Autlán, Jal., En un recorrido que empezó en Guadalajara, pasando por Tapalpa, el cual abarcó casi 300 kilómetros de territorios, entre los que se encuentran varios de los puntos considerados centros neurálgicos desde los cuales Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, dirigía el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la presencia policial y militar fue prácticamente nula hasta Autlán, donde los patrullajes de convoyes castrenses y una base de la Guardia Nacional funcionaban de manera visible.
Este miércoles, las vías de comunicación a lo largo de esa ruta estaban despejadas en su mayoría, aunque existe al menos una decena de puntos carreteros donde aún se trabajaba en el retiro de unidades quemadas.
A pesar de que el gobernador Pablo Lemus levantó el Código Rojo que se estableció el domingo ante los hechos de violencia cometidos en Jalisco –más por miembros del CJNG– y habló de la reanudación de todas las actividades en la entidad, las clases en los municipios que abarcan de Tapalpa a Autlán se reanudarán hasta el lunes.
Decenas de rancherías, con excepción de los municipios más grandes, como San Gabriel, Tonaya, El Grullo o el propio Autlán, parecían pueblos fantasmas, con la gente a resguardo dentro de sus casas y las calles vacías, a lo largo de una ruta que El Mencho usaba comúnmente para desplazarse desde el sur de Jalisco hasta las cabañas de Tapalpa, donde fue atrapado y herido de muerte.
También, contrario a la forzada declaración de un regreso a la normalidad que aún no se daba del todo, durante la tarde de este miércoles se informó de un enfrentamiento entre civiles armados y la Guardia Nacional en Tuxpan, con saldo aún sin determinar al cierre de esta edición.
En redes sociales, la alcaldesa Claudia Gil pidió a los habitantes permanecer en sus hogares y dijo que tras los hechos violentos se había cerrado por seguridad el ingreso al municipio tanto por El Sonajero como por la prolongación Independencia.
Desabasto en Tapalpa
Una mujer dice que durante tres días, entre domingo y martes, el miedo dio paso al desabasto para atender a los cientos de turistas que llegan a este pueblo mágico ubicado en las montañas del sureste jalisciense, cerca de Ciudad Guzmán.
El domingo, cientos de turistas quedaron varados en hoteles y cabañas, a lo que se sumó el cierre total de restaurantes y tiendas, lo que aunado al sobrevuelo de helicópteros convirtió la diversión y el descanso en precariedad y angustia.
Tapalpa es el destino, pero el punto de partida de la ruta de El Mencho empieza 160 kilómetros al suroeste, en Villa Purificación, donde desde hace años es conocido que se encuentra lo que muchos identifican como su cuartel general, un municipio donde en 2015 el CJNG derribó un helicóptero del Ejército y murieron por lo menos nueve soldados y agentes federales, cuando pretendían detener al capo.
Esa ruta, por la que se desplazaba sin mayor problema para llegar a sus cabañas de descanso en Tapalpa, incluye lo que se conoce también como la Ruta Rulfiana, un valle que se extiende al oeste de los volcanes de Fuego y Colima, donde Juan Rulfo vivió y escribió sus cuentos y la novela Pedro Páramo.
Saliendo de Tapalpa, en un invernadero de fresas rumbo a Sayula, un agricultor cuenta que debieron detener la cosecha porque todo estaba bloqueado y prefirieron no pizcar el producto hasta el jueves, cuando llegarán los camiones que lo llevarán a los centros de consumo.
Más adelante, entre Apango y San Gabriel, la carretera ofrece huellas de los bloqueos con vehículos retirados en varios puntos y zanjas medianamente tapadas con chapopote para permitir un flujo precario.
En San Gabriel como en todo el derrotero, las clases están suspendidas y el oficial mayor del ayuntamiento, Rigoberto Benavidez, reconoce que también existió desabasto y cuenta que el municipio fue cercado en sus tres accesos, y hasta que fue liberado llegó el abasto para el consumo local.
Una escena en este ayuntamiento resume cómo la vida continúa: Una mujer en motocicleta, con dos niños, llega a una sucursal del Bienestar y se dirige al cajero automático, ingresa la tarjeta y obtiene el dinero de una de las becas a la que los pequeños tienen derecho. El inmueble está totalmente quemado y destruido.
Más adelante, por la salida a lo que se conoce como Cuatro Caminos, un punto donde hay entronques hacia El Limón, Ciudad Guzmán y El Grullo, el espectáculo es dantesco: una tienda Oxxo incinerada, dos automóviles por igual calcinados y, bajo un árbol, un joven medio escondido, con un radio de comunicación, tomando nota y fotografías de quienes pasan por el lugar.
Tras cruzar Tonaya y conforme se avanza rumbo a Villa Purificación, todo mejora. Ya casi no hay vehículos quemados a los lados de la carretera y se ven pocos zanjones; ninguna gasolinera está cerrada, ningún entronque. Un respeto notorio por la infraestructura de parte de los delincuentes.
En El Grullo y Autlán la situación también está mejor que en el resto del camino, aunque en este último municipio cinco tiendas de conveniencia fueron vandalizadas.
Se nota la selectividad de los ataques, las rutas que dejaron libres para poder operar en la región y luego escapar.











