Jueves 26 de febrero de 2026, p. 30
Ciudad Valles, Slp., Filiberto Hernández Martínez, El Monstruo de Tamuín, fue sentenciado por una juez a 175 años de prisión por el feminicidio de tres de cinco mujeres de ese municipio, entre ellas dos menores de 9 y 11 años. Las familias de las víctimas esperaron más de una década para lograr una condena, pues los crímenes se cometieron en 2010 y 2014.
Entre llanto y abrazos, los familiares de Eliehoenai Chavez Rivera, de 32 años, así como de las niñas Itzel Romany Castillo Torres, de 11, y Dulce Jimena Reyes Hernández, de 9, recibieron la noticia de la condena y expresaron su alegría porque al fin saben que el homicida no va a salir de la cárcel.
“Me siento satisfecho, pero su castigo no cubre el dolor ni la perdida, la vida de nuestras hijas vale más que cualquier pena y cualquier dinero, el dolor va a seguir, esperamos que con la ayuda de Dios nos recuperemos poco a poco de esta tristeza”, expresó Guadalupe Chávez Martínez, padre de Eliehoenai.
Gloria Castillo, madre de Itzel Romany, lamentó que tuvieron que manifestarse para que pudieran ser escuchados y recibir justicia. “Nada devuelve la vida de ellas, pero es lo que necesitábamos saber, que ese tipo, quien se hizo pasar como catequista y maestro de danza es un asesino, y se va a quedar en la cárcel para siempre”.
Daniela Reyes, madre de Dulce Jimena, dijo que está contenta porque por fin se hizo justicia para su niña, temían que el asesino saliera libre.
Rosa Elena Blanco Ríos, jueza del juzgado penal del sexto distrito judicial del estado y regional de ejecución de pena y medidas de seguridad, otorgó valor probatorio a las pruebas presentadas por la Fiscalía de San Luis Potosí y la asesoría de Karla Michell Salas, del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y Justicia Social.
Afirmó que la sentencia definitiva contra Filiberto Hernández fue de 175 años de prisión y cinco meses, derivado de que el tipo penal es feminicidio y feminicidio agravado, por perpetrarlo contra dos menores de edad.
El retraso de más de más de una década para que se obtuviera este fallo se debió a los diversos recursos legales que presentó el homicida.
Además, no descartó que el imputado, quien está preso en un penal federal de Durango, puede presentar una apelación por la sentencia. Actualmente lleva recluido poco más de 11 años.
Blanco Ríos recordó que existen dos carpetas de investigación por los homicidios de Rosa María, de 15 años, y de Adriana, de 13, cometidos en Tamuin y se espera se judicialicen.











