Jueves 26 de febrero de 2026, p. 20
Washington. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por conducto de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), anunció que permitirá la reventa de petróleo venezolano a sectores no gubernamentales de Cuba, medida que podría contribuir a combatir la escasez de combustible en la isla.
La agencia aseguró que “esta política de licencias favorable está dirigida a transacciones que apoyan al pueblo cubano, incluido el sector privado”.
Planteó que “la nueva política de licencias no cubrirá transacciones que involucren a cualquier persona o entidad asociada con el ejército cubano, servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales”.
Estados Unidos planteó que el gobierno cubano controla una amplia franja de la economía del país, pero en 2024, la iniciativa privada comercializó 55 por ciento de los bienes y servicios en la isla caribeña, de acuerdo con Financial Times.
El anunció se dio en el marco de una cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) para abordar la situación de Cuba y de Venezuela. A la reunión acudió el cubano-estadunidense Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos.
El funcionario se ha destacado por promover el fin del gobierno socialista de La Habana, además de defender la operación militar estadunidense para secuestrar al presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas.
Control del suministro
Durante más de 25 años, Venezuela había sido el principal proveedor de crudo y combustible de la isla mediante un pacto bilateral.
Washington tomó el control de las exportaciones petroleras de Venezuela, por lo que el suministro del país sudamericano a Cuba prácticamente desapareció, lo que agravó su crisis energética.
Por su parte, México, que se había convertido en proveedor alternativo, también detuvo los envíos a Cuba desde que un cargamento de combustible llegó a La Habana en enero, según datos de transporte marítimo.











