Miércoles 25 de febrero de 2026, p. 26
Tapachula, Chis., Autoridades de Chiapas y de Guatemala buscan consolidar un plan de acción binacional para reactivar la economía en ambos lados de la frontera, afectada en los últimos años debido a la violencia generada por el crimen organizado.
Funcionarios de la Secretaría de la Frontera Sur de Chiapas, del Departamento de San Marcos y del Ministerio de Desarrollo de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de Guatemala sostuvieron en Tapachula la Mesa de Trabajo para el hermanamiento Frontera Sur-Guatemala, en la que acordaron establecer un convenio de colaboración con el objetivo de lograr el resurgimiento económico, comercial, turístico y cultural de la región.
La agenda entre ambos países considera actividades de intercambio empresarial, impulso a las cadenas de valor a través de la agroindustria, capacitación laboral, agilizar procesos sobre movilidad de trabajadores fronterizos, fortalecimiento de productos de importación y exportación, entre otros, se señaló durante el encuentro.
“Estrechar la relación binacional es fundamental para impulsar el desarrollo de nuestras comunidades”, aseguró Carlos Siles Torres, subsecretario de Seguimiento y Desarrollo Socioeconómico de la Frontera Sur.
En la reunión también se estableció dar seguimiento puntual a los acuerdos para evaluar resultados, restructurar nuevas acciones de ser necesario y establecer encuentros de continuidad.
Entre otros, participaron en la mesa de trabajo Juan José Monterroso, representante del gobierno del departamento de San Marcos, y Juan Pablo Barrios Coyoy, delegado del Viceministerio de Desarrollo de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de la República de Guatemala.
Cae el turismo
De acuerdo con sectores empresariales, la cifra de turistas guatemaltecos a Tapachula –la principal ciudad de la frontera sur mexicana– se desplomó en casi 90 por ciento en el último año, aparentemente por la percepción de violencia relacionada con hechos vinculada a disputas entre agrupaciones criminales, así como la burocracia y corrupción en aduanas y puentes internacionales.
Esto ha implicado cierres de negocios y gran cantidad de despidos, por lo que en repetidas ocasiones los empresarios han urgido a realizar acciones para la recuperación económica de la zona.











