Lunes 23 de febrero de 2026, p. 18
A pesar de los esfuerzos para transitar a energías verdes, 80 por ciento de las sociedades siguen utilizando combustibles fósiles y sólo 20 por ciento energías menos contaminantes, que “no son en su totalidad limpias”, ya que la fabricación de su infraestructura y extracción de recursos también poluciona, de acuerdo con la investigadora del Departamento de Producción Económica de la de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco Aleida Azamar Alonso.
En entrevista, señala que la transición energética requiere de un enfoque que abarque la economía, ecología, políticas públicas y sociedad. Se trata de “transformar la perspectiva de cómo entendemos el mundo y evitar buscar el interés económico”. Detalla que en el país, comunidades han generado alternativas energéticas para satisfacer sus necesidades como el acceso a luz y agua, con procesos cooperativistas o colectivos como los de Mamás Solares, en Quintana Roo, o Tosepan Titataniske y la Cooperativa Maseual, en Puebla, todos proyectos autosustentables en comunidades originarias o rurales que ven más por el equilibrio con la naturaleza.
En cuanto a la transición en las ciudades, considera que deben existir límites de crecimiento, utilizar lo más natural (sol, viento), tener trabajos cercanos y consumir lo local, así como una política pública que aliente el uso de energías renovables.











