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Rescata cineasta tradiciones de Santiago Laollaga, Oaxaca

El filme La danza de los mbio’xho recibirá un estímulo del Imcine para la creación de comunidades indígenas y afrodescendientes

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▲ Fotograma del documental de Sergio Espinosa Urcino.
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▲ Fotograma del documental de Sergio Espinosa Urcino.
 
Periódico La Jornada
Lunes 23 de febrero de 2026, p. 7

Las personas mayores tienen mucho amor al pueblo donde nacieron a pesar de que a veces no crecieron allí. Bajo esa premisa, el realizador Sergio Espinosa Urcino regaló a su madre un documental de su pueblo natal, Santiago Laollaga, Oaxaca, que le trajera gratos recuerdos de su niñez, antes de que tuviera que inmigrar a los 10 años a la Ciudad de México.

El largometraje La danza de los mbio’xho, de Espinosa Urbino, fue uno de los 19 proyectos seleccionados de la octava convocatoria del Estímulo para la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes, organizada por el Instituto Mexicano del Cine (Imcine). Gira en torno a la danza que se representa una vez al año en las fiestas patronales de julio en honor de Santiago de Compostela.

Nacido en la capital del país, Espinosa Urcino tenía 15 años de no ir al pueblo de su madre en el Istmo de Tehuantepec. Cuando lo hizo alrededor de 2012 encontró que muchas cosas habían cambiado. Uno de sus recuerdos infantiles era de unos personajes que vestían máscaras de madera, ropa negra, huaraches, morral y que gritaban como arrieros, a la vez que tronaban sus chicotes, algo que espantaba a los niños.

Al rencontrarse con su familia, le contaron que muchas de estas tradiciones estaban desapareciendo, que las fiestas ya no eran iguales ni la danza de los mbio’xho. “Le dije a uno de mis primos que sería genial hacer un documental sobre la cultura del pueblo. Empecé a investigar en 2014, busqué historias, hice entrevistas; sin embargo, lo que me contaban se contradecía mucho”.

Nada estaba claro hasta que un día el realizador conoció al arqueólogo Miguel Barrios Espinosa, quien dio una conferencia sobre la tradiciones en la casa de la cultura local. Al expresar al docente sus pretensiones, éste le dijo que tenía que estudiar la danza de los mbio’xho, ya que “nos define como herederos de los pueblos zapotecos”. Mbio’xho en zapoteco significa viejo o envejecido, pero de conocimientos. Barrios Espinosa se convertiría en el protagonista del documental.

Realizador autodidacta

Espinosa Urcino es un realizador autodidacta. Quiso estudiar cine, pero debido a la situación económica de su familia, sólo pudo pagar cuatro meses de colegiatura. Entonces, consultó libros de cine, videos y tutoriales para después trabajar con amigos en comerciales en los que hacía casting. Sin embargo, no se identificó con el ambiente “tóxico” de la publicidad, en el que priva “el clasicismo, el racismo y los estereotipos”.

Después de una serie de contratiempos, incluida la pandemia de covid-19, en 2023 Espinosa Urcino retomó el proyecto del documental. Desafortunadamente, algunos de sus entrevistados fallecieron, mientras el capitán de los mbio’xho, Héctor Valdivieso, había decidido retirarse por diferentes razones. En cambio, a petición de varios niños, formó un grupo infantil, al que advirtió: “les voy a enseñar, pero ustedes se van con los adultos cuando haya fiesta”. Actualmente, el número de infantes es de alrededor de 30.

El siguiente reto fue adaptar la danza, su indumentaria y demás elementos a la escala de los niños. Espinosa Urcino documentó dicho proceso. Debido a que cada uno de los objetos utilizados tiene un significado, ideó una serie de talleres para fabricarlos a fin de involucrar a la comunidad en el proyecto. Platicó con las mamás, a quienes les sugirió que para el documental los niños adaptaran los objetos para sí mismos, con el objetivo de que le dieran un valor a su trabajo.

En el largometraje destaca que las mamás siempre acompañan a sus hijos en los eventos. “En Oaxaca hace mucho calor. Los niños bailaban cuando la temperatura llegaba a los 40 grados, entonces sus mamás les daban agua, les secaban el sudor y los cargaban cuando se caían. En el documental se reconoce el valor de las mamás. También se puede ver una combinación de niño/mamá o papá, o niña/mamá o papá creando juntos una máscara. No compraban su ropa, sino que la hacían ellos mismos, lo que les daba un valor importante para los niños”.

En el documental los talleres están organizados de forma histórica, es decir, desde la época de los zapotecas hasta la actualidad se introducen los diferentes objetos empleados en la danza.

La danza de los Mbio’xho tendrá una duración de hora y media. Entre 2024 y 2025 Espinosa Urcino grabó 30 por ciento del filme con sus propios recursos económicos. Se detuvo cuando se le acabó el dinero. El presidente municipal Basilio Guzmán “nos apoyó con alimentos, objetos y también nos prestó la casa de la cultura. Nos dijeron que los recursos del estímulo llegarán hasta abril, por lo que nos piden mover nuestras fechas de rodaje a mayo. De allí tenemos un año para cumplir con la parte que tiene que ver con nuestro apoyo”, apunta.

Al cineasta le preocupa que “los niños crecen muy rápido. Si empezaba el documental con niños chiquitos y no conseguía el presupuesto, habrían crecido, lo que generaría un problema de continuidad”.