Domingo 22 de febrero de 2026, p. 5
Ocho mexicanos, siete de ellos del poblado de Cruz de Huanacaxtle, municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, y otro de la comunidad de Corrales, de Cabo Corrientes, Jalisco, estuvieron entre las víctimas mortales de dos de los ataques a lanchas perpetrados por Estados Unidos el 16 de febrero, aseguraron ayer lugareños de la primera localidad, aunque las autoridades federales no han confirmado esa información.
Familiares afirmaron este sábado que fueron avisados de lo sucedido por personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores, dependencia que fue consultada al respecto por La Jornada; pero hasta el cierre de la edición no confirmó o desmintió la información.
Los siete fallecidos de Cruz de Huanacaxtle fueron identificados por los lugareños, que se manifestaron ayer, como Édgar Hermelindo, Diego, Pedro Adrián, Luis Carlos, Carlos, Abel y José Francisco; todos “muy jóvenes” y ampliamente conocidos, dijeron.
Vecinos del lugar comentaron que los jóvenes lancheros llevaban gasolina “y surtían a ya sabes quiénes”. Uno de ellos prometió que este era el “último viaje, y de verdad lo fue”, lamentaron.
El pasado 16 de febrero el Comando Sur de Estados Unidos informó que “la Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur llevó a cabo tres ataques letales contra tres embarcaciones operadas por organizaciones terroristas designadas”, pero sin ofrecer las pruebas de sus afirmaciones.
Precisó que “11 narcoterroristas murieron durante estas acciones, cuatro en el primer barco en el Pacífico oriental, cuatro en el segundo barco en el Pacífico oriental y tres en el tercer barco en el Caribe”; no se especificaron las coordenadas.
Según los deudos, los mexicanos habrían perdido la vida en las dos primeras embarcaciones.
Narraron que esta semana se hizo una misa en la iglesia de este lugar en honor a los fallecidos y luego una ceremonia de despedida a bordo de lanchas en las que viajaban parientes y amigos, con fotos de ellos.
En Cruz de Huanacaxtle reside un alto número de estadunidenses. El 19 de febrero pasado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que había sancionado a una red de defraudadores con departamentos de tiempo compartido liderada por el cártel Jalisco Nueva Generación, que opera en la zona de Bahía de Banderas.












