Opinión
Ver día anteriorDomingo 22 de febrero de 2026Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
La memoria de Milpa Alta
Y

a hemos comentado que una de las labores fundamentales de los cronistas es preservar la memoria histórica, sin omitir recopilar la vida del tiempo presente. Esa noble actividad la ha realizado con entrega, dedicación y mucho trabajo el historiador, maestro y editor Luis Gutiérrez Romero.

El cronista nació en 1948 en el pueblo de San Pedro Actopan, bella localidad de la alcaldía Milpa Alta, en la preciosa casa de piedra que construyeron sus bisabuelos, adjunta a una capillita del siglo XVII, donde continúa habitando con su compañera de vida Fabiola, talentosa fotógrafa y excelente cocinera.

Este don lo ejerce en la gran cocina que semeja un cuadro costumbrista del siglo XIX con cazuelas, metate, horno de piedra y demás. Sus amigos tenemos el privilegio de degustar auténticos banquetes de comida tradicional de la región, que prepara cada año para festejar el cumpleaños del cronista.

De 2011 a 2025 publicó la excelente revista Crisol Mágico del Sur, que nos permitió conocer costumbres, mitos, tradiciones y lengua de los pueblos originarios de esa zona de la Ciudad de México: Xochimilco, Mixquic Tláhuac y Milpa Alta. Estas localidades son de las que más han preservado las riquezas de nuestro pasado ancestral, entre otras el náhuatl, cuyo estudio se ha propiciado entre las nuevas generaciones.

Siempre contó con la colaboración y apoyo de destacados intelectuales como Miguel León-Portilla, Alfredo López Austin, Patrick Johansson, Elena Poniatowska, Cristina Barros, Andrés Medina y Eduardo Matos.

Su pasión por la gastronomía de la región que ha sido heredada de varias generaciones atrás lo han llevado a publicar unos bellos libros esenciales para acercarse a esa riqueza poco conocida.

En 2015 vió la luz La alimentación y cocina serrana y chinampera de Milpa Alta y Xochimilco, que realizó conjuntamente con Rodolfo Cordero López, cronista de Xochimilco, y un prólogo del destacado historiador Alfredo López Austin.

El libro apunta a reivindicar la sana alimentación que pervive en las zonas chinamperas y la riqueza de la milpa en la región montañosa y serrana, donde el maíz, el frijol, las calabazas, el chile y variedades de quelites y nopales siguen siendo el sustento de pueblos campesinos en el sur de la gran metrópoli. Esta dieta ha propiciado desde milenios una vida longeva y con salud a sus habitantes.

Unos años después publicó La riqueza alimentaria de los pueblos originarios de Milpa Alta y Xochimilco. Por estos trabajos y su lucha incansable por la preservación de ese tesoro vegetal, recibió la presea Héroe de la Biodiversidad Alimentaria Xochimilco 2022, otorgada por la embajada de Finlandia en México. Actualmente trabaja en el proyecto de los libros Los moles de mi pueblo y Esbozo del Cristo de las Misericordias.

Maestro en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), son innumerables las actividades que ha realizado en la docencia. Fue de los primeros en incorporarse al recién creado Colegio de Ciencias y Humanidades, en los tiempos del rector Pablo González Casanova. En el plantel Oriente, enclavado en la zona popular de Iztapalapa e Iztacalco, obtuvo el primer lugar de entre más de 200 concursantes y pasó a integrar la segunda generación de maestros en 1973.

Ahí participó en el proyecto de autogobierno, novedosa experiencia educativa que aportó textos y modelos didácticos para los jóvenes bachilleres.

Cuando se jubiló en su pueblo (San Pedro Actopan), comenzó un proyecto para impartir un curso con el objetivo de ingresar al bachillerato de la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) –que por mucho tiempo fue el único de la región–, el cual tiene más de 30 años y ha preparado a múltiples adolescentes que en la actualidad son destacados profesionistas egresados de una de estas instituciones, muchos cuentan con el grado de maestría y doctorado, así como estudios en el extranjero. Ha sido un loable proyecto académico, cultural y social que cambió la vida a muchos jóvenes en esta región semirrural, donde los niveles de formación profesional son bajos.

Merecidamente hoy se lleva a cabo un homenaje en la hermosa mansión que alberga al Museo Casa de la Bola, en avenida Parque Lira 136, colonia Tacubaya, en el que se recordarán muchas cosas más de este mexicano ejemplar. En el acto participan la anfitriona Lourdes Mongues, Cristina Barros, María Bustamante, Andrés Medina y la autora de estas líneas. Además, se van a poder adquirir las publicaciones.

Al terminar, vamos ir a comer a Barrón, en General Juan Cano 64, en la cercana San Miguel Chapultepec. Un pequeño lugar con terraza en la calle que ofrece una original y deliciosa comida, con platillos creación del joven chef Miguel Rodríguez, quien a través de su cocina busca plasmar sus recuerdos.

Algunas propuestas apetitosas: unos espárragos al grill crocantes con puré de papa y quintoniles, los capelletis de espinaca y ricotta, las tostadas de atún aleta amarilla, mezcla de Asia y México, y el ribeye con costra de totomoxtle.