Bombardeos en el Valle de Bekaa, Líbano, dejan 12 muertos // Jefe del ejército alemán visita fuerzas armadas israelíes para acuerdo de cooperación
Domingo 22 de febrero de 2026, p. 18
Madrid. Al limpiar los escombros para devolver la vida a sus campos que fueron destruidos durante la ofensiva israelí, los agricultores de Gaza se arriesgan a las balas, mientras continúan los ataques de Tel Aviv en el enclave durante el Ramadán. Al menos dos palestinos fueron asesinados.
“Aprendí agricultura de mi padre y mi abuelo”, declaró el campesino palestino Mohammed al Slakhy a Al Jazeera. “Nuestra granja producía cosechas abundantes y de alta calidad para el mercado local, para la exportación a Cisjordania (reocupada) y el extranjero. Ahora, todo lo que teníamos ha sido destruido en la guerra”.
Tan pronto como comenzó el alto el fuego en Gaza, en octubre, Mohammed y su familia se dirigieron a las zonas de cultivo en Zeitoun, ciudad del enclave, donde durante meses limpiaron los escombros y lo que quedaba de sus invernaderos, que fueron destruidos durante las ofensivas.
Con recursos muy limitados, prepararon la tierra y plantaron calabacín, con la esperanza de que estuviera listo para ser cosechado a principios de la primavera; sin embargo, incluso este pequeño intento de revitalizar la tierra de la familia no está exento de riesgos.
“Estábamos trabajando en el campo cuando, de repente, un tanque se acercó y abrió fuego contra nosotros. Tuve que refugiarme detrás de un edificio destruido y esperé allí más de una hora y media antes de poder escapar hacia el oeste”, dijo Mohammed.
En medio de un tenso clima regional, Israel bombardeó el Valle de Bekka, en Líbano, que dejó un saldo de al menos 12 muertos y 50 heridos (entre ellos, tres niños), informó el ministerio de Salud libanés.
Hezbollah dijo que la ofensiva provocó la muerte de los comandantes Husein Mohammad Yaghi, hijo del diputado y fundador del grupo armado libanés, así como de Mohamad Yaghi, Ali Zeid al Musawi y Mohamad Ibrahim al Musawi. Aún no se ha identificado al resto de fallecidos.
“Lo que sucedió ayer en el Bekka es una nueva masacre y una nueva agresión”, declaró Mahmud Qamati, vicepresidente de la oficina política de la organización, en un discurso pronunciado en Beirut y transmitido por la cadena de televisión Al Manar.
“¿Qué otra opción tenemos para defendernos (...) para defender nuestra tierra, nuestra patria? ¿Qué otra opción tenemos aparte de la resistencia? No tenemos otra”, añadió.
Ataques a Hezbollah
El ejército israelí afirmó en un comunicado que atacó centros de mando de Hezbollah en la zona y que eliminó “a varios terroristas en el arsenal de misiles en tres diferentes centros de mando recientemente identificados como operativos para acelerar los procesos de preparación y refuerzo de la organización, al tiempo que planificaban ataques con fuego contra Israel”.
Asimismo expusieron que también atacaron “un centro de mando de Hamas” desde el que, supuestamente, operaban militantes en la zona de Ain al Hilweh, en el sur del Líbano. Ain al Hilweh es un abarrotado campo de refugiados palestinos cerca de Sidón.
El movimiento de resistencia islámica condenó el embate israelí contra Ain al Hilweh y rechazó las afirmaciones israelíes sobre el objetivo, al asegurar que el sitio pertenecía a la fuerza de seguridad (policía interna).
En este contexto, Israel fortaleció sus lazos militares con Alemania. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron en su cuenta de X que “el comandante del ejército alemán, teniente general Christian Freuding, concluyó una visita a Israel, organizada por el general de División Nadav Lotan, comandante de las fuerzas terrestres” de las FDI.
“Por primera vez, ambos firmaron un acuerdo formal de cooperación, ampliando así su colaboración, un hito importante en la alianza estratégica entre Israel y Alemania”, agregaron.












