Opinión
Ver día anteriorSábado 21 de febrero de 2026Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
México SA

Mandarriazo político a (fuck) Trump // Debe restituir dinero por aranceles // Corte Suprema: “excedió su autoridad”

Foto
▲ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia de prensa en la sala de prensa Brady de la Casa Blanca, en Washington.Foto Afp
G

olpazo político y económico ha recibido ( fuck) Trump de parte de la Corte Suprema de Estados Unidos, institución que ayer sentenció que el mandatario naranja rebasó todo límite legal (“excedió su autoridad”) al imponer enloquecidamente aranceles a diestra y siniestra, y en proporciones fuera de lugar, como parte de su estrategia “negociadora” (léase autoritaria y chantajista), la cual, en realidad, pretendió avasallar a tercera naciones e imponer sus reglas, con lo que trastocó las reglas del comercio global.

Desde que anunció su “estrategia”, pocos días después de asumir el cargo en enero del año pasado, Trump fue advertido de que se daría un balazo en el pie y se llevaría entre las patas a la economía estadunidense si se aferraba a imponer aranceles al por mayor, a la par que sólo desataría una guerra comercial que, en primera instancia, afectaría a su propio país, consumidores incluidos. Pero el magnate se negó a escuchar y, lejos de recapacitar, metió el acelerador, porque, según él: “los impuestos al comercio son vitales para nuestra seguridad; el resto del mundo se reiría, porque ha utilizado aranceles contra nuestra nación durante años y se han aprovechado de nosotros”. Nada le importó y, caprichoso, siguió adelante en su enfermiza decisión de ir con todo y a la brava en contra de la República Popular China (nación que de todas, le ha ganado todas), además de mantener extorsionado y avasallado al resto del mundo. Obviamente, el gran dragón asiático no se dobló y, en medio de una sacudida financiera por dicho anuncio, advirtió a Trump: “la imposición unilateral priva a los países, en particular a los del Sur Global, de su derecho al desarrollo y enfrentará una oposición generalizada de la comunidad internacional; su decisión afecta a más de 180 naciones y regiones del mundo; la decisión refleja unilateralismo, proteccionismo y acoso económico”.

Eso fue casi un año atrás, de tal suerte que si bien la Corte Suprema de Estados Unidos tomó la decisión correcta, también lo es que tardó mucho tiempo en pronunciarse y meter en cintura al enloquecido inquilino de la Casa Blanca, quien no dejó de repetir que “el único elemento de negociación” es que las naciones acepten sin chistar la catarata de aranceles, y, si se “portan bien” (alineadas y calladitas), entonces podría “suavizar” una que otra decisión. Una vez impuesta esa catarata, Trump, orondo, no perdió oportunidad para presumir que su política arancelaria “está generando mucho dinero para Estados Unidos, miles y miles de millones de dólares” (se estima que a la fecha sumen 175 mil)… mismos que ahora, tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos (seis votos contra tres), deberá regresar a las naciones exprimidas, pues su cobro resulta abiertamente ilegal, toda vez el máximo tribunal del país del norte advirtió que “la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al presidente a imponer aranceles” (en esa legislación se basó el mandatario naranja para imponerlos).

De acuerdo con información de agencias internacionales, “la decisión de la Corte Suprema confirma sentencias anteriores de tribunales inferiores, según los cuales los aranceles que Trump impuso en virtud de la IEEPA eran ilegales. Un tribunal comercial de primera instancia había dictaminado en mayo que Trump se extralimitó en su autoridad con gravámenes generalizados y bloqueó que la mayoría de ellos entraran en vigor, pero ese resultado había quedado en suspenso ante la apelación del gobierno. Además, la Constitución de Estados Unidos otorga al Congreso, y no al presidente, la autoridad para imponer impuestos y aranceles”, algo que en este caso concreto no aprobó.

Después del mandarriazo dado por la Corte Suprema de Estados Unidos, Trump actuó como niño caprichoso y ayer anunció que impondrá un arancel global de 10 por ciento a todos los países –“entrará en vigor casi de inmediato”– durante 150 días, y para ello recurrió a una ley de 1974 para intentar recuperar algo. “Podría ser más dinero y seremos mucho más fuertes”. Sin embargo, lo que a todas luces no tiene es progenitora

Entonces, a regresar lo robado.

Las rebanadas del pastel

Ahora que se revisan las pensiones de la burocracia dorada y se procederá a la limpia, no hay que olvidar que José Ángel Gurría y Óscar Espinosa Villarreal ocuparon la dirección general de Nacional Financiera apenas cuatro meses y dos años, respectivamente, pero la institución los pensionó con no menos de 120 mil pesos mensuales. Y María Amparo Casar, quien, sin trabajar en Pemex, también se sirvió con la cuchara grande. Y los que faltan, que no son pocos.

Twitter: @cafevega