Viernes 20 de febrero de 2026, p. 11
El gobierno de México solicitó a autoridades de Estados Unidos garantizar atención médica adecuada a las familias detenidas en el centro migratorio de Dilley, Texas, tras reportes sobre la deportación de una madre y su bebé de dos meses que habría enfrentado complicaciones de salud durante su confinamiento. Medios locales informaron que el representante demócrata por Texas, Joaquín Castro, señaló que el bebé –identificado como Juan Nicolás– padecía bronquitis y permaneció tres semanas en el centro para familias inmigrantes de Dilley.
Según el legislador, el recién nacido fue trasladado con su madre, Mireya López Sánchez, a un hospital local, donde estuvo “inconsciente” varias horas antes de ser dado de alta. Posteriormente, ambos fueron deportados a México por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y “abandonados al otro lado de la frontera”, afirmó.
Ante estos hechos, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que, a través del Consulado General de México en San Antonio, la embajada en Estados Unidos y la propia cancillería da seguimiento puntual a la situación de personas mexicanas detenidas en Dilley, con especial atención a niñas, niños y adolescentes.
Comunicación constante
La representación consular mantiene comunicación con el ICE para verificar el estado de salud y el acceso a servicios médicos. La SRE mencionó los casos recientes de dos familias con menores que enfermaron durante su estancia en el centro y confirmó que el consulado en San Antonio, en coordinación con otras sedes, mantiene contacto con los padres y sus representantes legales para brindar acompañamiento. Asimismo, personal consular realizó una visita a las instalaciones, donde entrevistó a mexicanos detenidos. Según la cancillería, se constató que reciben atención médica diaria, acceso a apoyo sicológico y cuentan con los números de emergencia del consulado y del Centro de Información y Asistencia a Personas Mexicanas.
La Subsecretaría para América del Norte solicitó información adicional por canales diplomáticos, mientras la embajada en Washington mantiene gestiones con autoridades estadunidenses.












