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Investigadora llama a eliminar violencia y racismo contra obesos en el sistema de salud
 
Periódico La Jornada
Viernes 20 de febrero de 2026, p. 10

El sistema de salud nacional debería corregir la violencia estética que maneja contra las personas con obesidad, quienes a diario acuden a sus citas médicas y salen “regañados” por los médicos, consideró Patricia Matus Alonso, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Tras efectuar un análisis al fenómeno de la gordofobia desde la antropología médica crítica, la académica subraya que, con el argumento de la salud, en clínicas y hospitales se profundiza este tipo de discriminación sin considerar el daño sicológico que pueden causar a los pacientes obesos.

En la conferencia Gordofobia: un dispositivo productor de padecer, la también antropóloga criticó la forma en que el personal médico trata a los pacientes obesos o con sobrepeso, pues en su afán de brindarles consejos de salud, terminan ejerciendo violencia y racismo, pues adjudican sus enfermedades o malestares a la obesidad.

Si bien es cierto que esta condición agrava los factores de riesgo de males como diabetes, hipertensión o cardiovasculares, Matus Alonso recomendó cambiar la manera en que se les trata en la consulta, porque sólo están profundizando la gordofobia.

Sostuvo que esta presión constante produce malestar físico y emocional, pues las personas se sienten rechazadas o presionadas por no encajar en esas normas de salud. “La regulación de los cuerpos vulnera la dignidad y construye la idea de que sólo con la delgadez se puede acceder al respeto social”, apuntó.

En el sistema sanitario, advirtió, la búsqueda de salud muchas veces deriva en mecanismos de control corporal que profundizan el sufrimiento. Ese malestar se expresa “en dolores muy subjetivos como tristeza, ansiedad, pesadez, trastornos menstruales, mentales y emocionales”. A ello se suma la normalización de prácticas que refuerzan la vigilancia permanente del cuerpo: la industria del fitness, el culto a la piel, la moda o el uso de medicamentos para adelgazar. Todo contribuye a instalar la idea de que el cuerpo debe corregirse de manera continua.