Opinión
Ver día anteriorViernes 20 de febrero de 2026Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Teoría de los juegos
M

i maestro Santiago Ramírez hacía reflexionar sobre la “teoría de los juegos”: la situación analítica es un juego de dos en el que el tema central es uno de los participantes. El diseño del experimento se ha efectuado en forma tal que, de acuerdo con lo señalado por Rapaport, el yo no entiende a perder su independencia y autonomía relativas con respecto al mundo interno. La regularidad, la consistencia, la uniformidad, la abstinencia, con todo lo que a ella le es concomitante, incluso la falta de información derivada de la posición recostada, trae como consecuencia que una de las partes del juego empiece a brindar un peculiar tipo de información. Si se pone atención a la comunicación que brinda el paciente, expresada en forma libre (asociación libre en nuestra jerga), bien pronto el observador se percata de que más allá de lo aparentemente trivial de la comunicación formal y de su aparente incongruencia, existe algo profundamente significativo y congruente. La línea rectora, la temática y la secuencia de lo que comunica un determinado paciente, adquieren características reiteradas y repetidas, remata Santiago Ramírez.

Tan reiteradas como el tema obsesivamente repetido del Bolero de Ravel o de la Sexta sinfonía de Shostakovich. Las características de la repetición señalada incluyen todas las experiencias del sujeto; las actuales y las remotas, las que están dando en el seno mismo de la situación analítica y las que se dan fuera, las que se comunican en la vigilia y las que aparecen en los sueños; el modo en que se comunica el proceso morboso y la forma en que lo hace el resto de la personalidad: afectos, ideación, etcétera, no contaminados por la enfermedad. El terapeuta, parte observadora del juego, si no incurre en lo trivial e insignificante; es decir, si se mantiene en un estado de atención susceptible de captar lo valedero (atención flotante), pronto, a la manera de una computadora, prerregistra y agrupa aquello que se repite, que se reitera, que cobra dimensiones analógicas.

Remata Santiago, con su atractiva voz, en un trabajo anterior donde hablo del ritmo en la comunicación. Aludiendo al alto grado de organización, certidumbre y coherencia presentes tanto en la comunicación, que sucede en la situación analítica, como en el sistema de evaluación lógica del sicoanalista al encarar, agrupar y organizar la información con la cual trabaja y escritura su hipótesis.

Las líneas anteriores, pergeño de reflexión, intentan hacer sentir al práctico en ejercicio analítico el alto nivel de cientificidad de su labor.