Viernes 20 de febrero de 2026, p. 29
Con la meta de remplazar para 2030 los 2 mil 500 microbuses que aún prestan el servicio en la capital, el gobierno de la Ciudad de México inició ayer la chatarrización de 220 unidades del transporte público concesionado, con una inversión de 535 millones de pesos. “Venimos a decirle adiós a los microbuses que ya no tienen vida útil y a dar la bienvenida a unidades nuevas que mejoren el servicio para la población”, afirmó la jefa de Gobierno, Clara Brugada, en el deportivo Oceanía. Para incentivar la transición, el gobierno ofrece bonos promedio de 450 mil pesos por unidad destruida y hasta 900 mil si se adquiere un vehículo eléctrico.











