Viernes 20 de febrero de 2026, p. 29
Como parte de la estrategia para salvaguardar el suelo de conservación, el gobierno de la Ciudad de México llevó a cabo un operativo interinstitucional en la zona chinampera de Trancatitla, en la alcaldía Xochimilco, donde fueron retiradas cinco construcciones irregulares, así como 40 metros lineales de malla ciclónica y postes de madera colocados sin autorización.
La intervención permitió recuperar y proteger una hectárea de terreno en la zona lacustre, con el objetivo de frenar procesos de urbanización que amenazan este ecosistema productivo y ambiental.
En un comunicado, las autoridades capitalinas explicaron que el despliegue se realizó mediante acceso por canales de navegación, lo que facilitó el ingreso organizado del personal operativo y el retiro de estructuras.
En las labores participaron dependencias capitalinas como la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural, la Secretaría de Gobierno, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía General de Justicia, la Secretaría de Obras y Servicios, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, entre otras.
El área intervenida forma parte del sistema lacustre de Xochimilco, territorio de 2 mil 657 hectáreas reconocido como humedal de importancia internacional y cuyo valor biocultural ha sido destacado por la agencia de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En las chinampas se cultivan diversas hortalizas, así como maíz nativo y flores ornamentales Estas actividades sostienen economías locales y contribuyen al equilibrio hídrico de la Ciudad de México.
Las zonas con canales representan cerca de 30 por ciento del suelo de conservación y albergan especies vegetales como ahuejotes, tules y ninfas amarillas, que fortalecen los bordes y favorecen la filtración de agua. Además, constituyen hábitat para fauna emblemática como ajolotes, aves acuáticas y especies migratorias.
Autoridades capitalinas señalaron que la vigilancia y el monitoreo serán permanentes para evitar nuevos asentamientos irregulares y preservar esta zona, considerada patrimonio vivo por su relevancia ambiental, productiva y cultural.












