La Casa Blanca pide “cambios drásticos” para que la isla sea democrática
Jueves 19 de febrero de 2026, p. 19
Cuba es “un régimen que está cayendo” y tiene que llevar a cabo “cambios drásticos” para convertirse “pronto” en una democracia “libre y próspera”, reiteró ayer la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante una rueda de prensa.
Al mismo tiempo, Axios señaló que el secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, mantiene conversaciones secretas con el nieto de Raúl Castro Ruz –ex presidente cubano– Raúl Guillermo Rodríguez Castro, al margen de su gobierno. Versiones anteriores en el mismo sentido de medios estadunidenses y de exiliados cubanos han sido rechazadas por La Habana.
“Queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio. No estoy hablando de ninguna acción por parte de Estados Unidos para llegar ahí, pero por supuesto a nuestro país le conviene que Cuba sea verdaderamente libre y en desarrollo”, añadió Leavitt.
En tanto, según fuentes de Axios, Rubio –de ascendencia cubana, cuyos padres emigraron a Estados Unidos antes del triunfo de la revolución– y Raulito Castro –de 41 años, quien fue guardaespaldas de su abuelo– estarían eludiendo los canales oficiales del gobierno cubano, porque Washington considera al líder revolucionario de 94 años como el verdadero responsable de las decisiones en la isla.
“Yo no las llamaría negociaciones, sino más bien discusiones sobre el futuro”, resaltó un alto funcionario de Washington, informó el medio.
El gobierno de Cuba, que ha desmentido en el pasado versiones similares, consultado sobre este nuevo reporte, envió a Axios una declaración en la cual negó los rumores de conversaciones entre Washington y otro miembro de la familia Castro, el hijo de Raúl, Alejandro Castro Espín, alto funcionario de inteligencia.
La Habana afirmó también que “no hay diálogo de alto nivel entre el gobierno de Estados Unidos y Cuba. Ni siquiera hay conversaciones a nivel intermedio. Ha habido intercambios de mensajes (…) Hasta hace un año manteníamos diálogos regulares entre altos funcionarios con el Departamento de Estado (estadunidense). Hoy, eso ya no existe”.
Las fuentes citadas por Axios señalaron que “nuestra postura (la del gobierno estadunidense) es que el régimen (cubano) debe irse (...) Pero la forma exacta de hacerlo depende del presidente (Donald) Trump, y él aún no lo ha decidido. Rubio sigue en conversaciones con el nieto (de Raúl Castro). Están buscando a la próxima Delcy (Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela) en Cuba”.
Aseguraron que antes del secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 3 de enero, Rubio y otros funcionarios estaban en contacto con las élites bolivarianas, como lo hacen ahora con Cuba.
Con información de Reuters.












