ace apenas algunos días se publicó la información sobre el comercio exterior de México hasta 2025. Las principales y recientes tendencias son significativas y parecieran no haberse reflexionado suficientemente por el momento.
Como hemos destacado en múltiples ocasiones en este espacio, 2025 fue un año significativo desde una perspectiva global y ante la profunda confrontación sistémica entre Estados Unidos y China. Con el inicio de la segunda presidencia de Trump el 20 de enero de 2025 se desencadenaron incontables medidas unilaterales por parte de Estados Unidos, particularmente en el ámbito comercial: el principal garrote de la nueva administración son sus aranceles (“recíprocos”) en contra de China, la Unión Europea, los miembros del T-MEC y el resto del mundo. Las erráticas medidas, también dirigidas hacia México, buscarían afianzar su presencia en nuestro país, así como la nueva y agresiva estrategia de seguridad nacional anunciada en diciembre de 2025.
¿Cuáles han sido los efectos de este convulso 2025?
Primero. El comercio exterior de México en 2025 aumentó en forma significativa –las exportaciones en 7.6 por ciento y las importaciones en 4.4 por ciento–, muy por encima del crecimiento de su PIB (de 0.7 por ciento). Es decir, el comercio exterior sigue siendo su principal motor de crecimiento, y con coeficientes del comercio exterior y de las exportaciones con respecto a su PIB muy por encima del resto de los países de América Latina y el Caribe (ALC).
Segundo. Las exportaciones de México lograron un incremento significativo, no obstante la generalizada incertidumbre global y particularmente con Estados Unidos. Canadá fue el destino de mayor crecimiento (17.3 por ciento con respecto a 2024), seguido de Asia (9.1 por ciento) y de Estados Unidos (7.7 por ciento). Las exportaciones a ALC (1.5 por ciento) y a China (2.8 por ciento) estuvieron muy por debajo del desempeño de las exportaciones totales (7.6 por ciento). Lo anterior resulta en que en 2025 las exportaciones mexicanas hacia América del Norte incrementaron su participación a 86.37 por ciento, particularmente ante un ligero aumento a Estados Unidos y a Canadá (del 3.06 por ciento total exportado en 2024 al 3.33 por ciento en 2025). La participación de Asia fue de apenas 4.98 por ciento en 2025 y de 1.54 por ciento de China (nuestro tercer mercado de exportación después de EU y Canadá).
Tercero. Más allá de la reconcentración de las exportaciones hacia América del Norte, las tendencias en las importaciones mexicanas en 2025 son al menos tan relevantes, considerando su aumento en 4.4 por ciento para el total. Las de América del Norte cayeron en 4.4 por ciento y las de Estados Unidos en 4.5 por ciento, las de la Unión Europea también se redujeron en 4.9 por ciento, mientras las asiáticas aumentaron en 17.7 por ciento (particularmente de Taiwán, Singapur y Malasia) y las chinas en 2.9 por ciento. Como resultado, las importaciones desde América del Norte se desplomaron en 2025 y representaron por primera vez 39.51 por ciento y las de Estados Unidos por primera vez menos de 40 por ciento (37.62 por ciento); las importaciones asiáticas dieron un impresionante salto de 2024 (39.87 por ciento) a 44.98 por ciento del total en 2025 y superaron por primera vez las importaciones de EU. Las importaciones desde China redujeron su participación para alcanzar 20.07 por ciento en 2025.
Las recientes tendencias del comercio exterior de México son relevantes, además de que las importaciones asiáticas por primera vez superaran a las estadunidenses. No obstante la incertidumbre global generada por las amenazas y chantajes desde EU, en 2025 se consolidan las tendencias desde finales de los años 1990: Estados Unidos como el principal destino de las exportaciones y, en paralelo, una importante diversificación de las importaciones mexicanas vía los países asiáticos y particularmente China, con poco menos de la mitad de las importaciones asiáticas. La creciente presencia asiática, particularmente china en las importaciones mexicanas, más allá de señales e incentivos por parte de autoridades estadunidenses y mexicanas y, en paralelo, la altísima dependencia de las exportaciones de México hacia Estados Unidos. La proveeduría asiática y particularmente china pareciera contar con enormes beneficios en contra de las importaciones desde Estados Unidos (recordando que alrededor de 70 por ciento de las importaciones de México las realizan empresas extranjeras establecidas en México y particularmente de Estados Unidos).
Las implicaciones son múltiples. México continúa con una destacada dependencia de su economía orientada hacia las exportaciones, con los subsecuentes efectos: alta polarización a nivel de empresas, sectores y territorios, además de incentivos que permiten que este sector no grave aranceles, IVA ni ISR. Por otro lado, México sólo ha logrado una importante diversificación de su comercio exterior en sus importaciones (de Asia y particularmente China), aunque la concentración exportadora hacia América del Norte y Estados Unidos continúa siendo exorbitante.
Estos temas, sin lugar a dudas, serán críticos en 2026 y en la profunda renegociación del T-MEC. ¿Se abordará la creciente falta de competitividad de las exportaciones estadunidenses (particularmente ante las chinas) a México? Si la diversificación del comercio exterior de México es una prioridad, ¿se tomarán medidas específicas para disminuir la participación de América del Norte y particularmente de Estados Unidos en las exportaciones mexicanas?
* Profesor del Posgrado en Economía y coordinador del Centro de EstudiosChina-México de la UNAM












