Elogia el secretario de Salud el trabajo de la universidad del estado para el control de dengue, zika y chikungunya
Sábado 14 de febrero de 2026, p. 10
Mérida, Yuc., David Kershenobich Stalnikowitz, secretario de Salud federal, visitó el Laboratorio de Control Biológico del Aedes aegypti–Wolbachia, también llamado “mosquito bueno”, de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), que produce la liberación controlada de mosquitos “inoculados” con la bacteria Wolbachia para reducir su capacidad de transmisión de los virus del dengue, zika y chikungunya.
Acompañado del gobernador Joaquín Díaz Mena y de Carlos Estrada Pinto, rector de la UADY, recorrió las instalaciones donde se desarrolla la estrategia Aedes–Wolbachia que representa un modelo de control biológico con sustento científico sólido. Díaz Mena detalló que, hasta la fecha, 11 mil 200 hectáreas de Mérida están cubiertas por la estrategia Aedes-Wolbachia; 22 mil viviendas fueron intervenidas, más de 6 mil 500 cápsulas se siembran cada siete días y se producen 654 mil 400 huevos semanalmente en esta biofábrica. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud estatal, en 2025 se contabilizaron 192 casos de dengue significaron una reducción de 44 por ciento respecto a 2024, cuando se diagnosticaron 352 pacientes con dicha enfermedad.
El laboratorio para el control biológico de la UADY cuenta con capacidad instalada para la pro-ducción masiva encapsulada de huevos, control molecular mediante pruebas PCR para verificar la presencia de Wolbachia y logística de liberación estratégica. La meta técnica es alcanzar 60 por ciento de introgresión en un periodo de 6 a 12 meses, consolidando la presencia de Wolbachia en la población de mosquitos.
Significativa labor
Kershenobich destacó la importancia de este proyecto que se realiza en Yucatán, ya que “tiene que ver con aspectos ecológicos, de cómo pueden competir los virus con las bacterias o viceversa.
“Lo que estamos viendo en estas instalaciones es algo muy significativo porque nos permitiría conocer aspectos ecológicos de cómo interactúan las bacterias con el virus y beneficiarnos de poder cambiar la población de mosquitos que transmiten el virus y, por lo tanto, tener una manera natural de proteger a la población”, resaltó.











