Sábado 14 de febrero de 2026, p. 18
Los agentes federales que asesinaron al enfermero Alex Pretti en Mineápolis impidieron que recibiera ayuda médica tras recibir los disparos, al detener a una mujer que se identificó de inmediato como técnica médica de emergencias, y que intentó practicarle RCP (reanimación cardiopulmonar) para tratar de salvar su vida, relevó The Intercept.
“En cuanto lo vi, me di cuenta de que estaba terriblemente herido. Inmediatamente dije: ¡Soy paramédico! ¡Tiene una lesión cerebral! ¡Tiene una lesión cerebral grave! Necesito ayudarlo ahora mismo”, declaró en una entrevista exclusiva la mujer, quien solicitó el anonimato por temor a represalias del gobierno. Es una técnica médica registrada cuyas credenciales fueron confirmadas por el medio y su relato esta respaldado por pruebas de video y documentos judiciales disponibles públicamente.
Antes de ser asesinado a tiros por las autoridades federales en Mineápolis, Pretti intentó intervenir en un enfrentamiento en el que varios agentes empujaban a dos mujeres, una de ellas la paramédica, y fue rociado con gas pimienta, separado del grupo, golpeado y baleado varias veces por los uniformados.
Los videos del tiroteo muestran que la paramédica fue interceptada y retenida por un agente enmascarado cuando intentaba llegar hasta Pretti con suministros de traumatología, mientras otros miembros comenzaban a rodear el cuerpo. “Le rogué al agente que me retenía que me dejara hacerle RCP porque sabía que si no estaba sin pulso en ese momento, lo iba a perder muy, muy pronto”. Luego, el cuerpo del enfermero quedó completamente inerte.
Aunque las heridas de Pretti eran tan graves y había pocas probabilidades de que pudiera salvarse, pasaron minutos críticos entre los disparos y el momento en que otro transeúnte pudo asistirlo por primera vez.
“Se empeñaron en no permitir que nadie lo ayudara hasta que muriera”, constató. “Yo estaba allí, y ellos, todos, decidieron negarme el acceso para que tuviera la mejor oportunidad de sobrevivir...No recibió el último gesto de bondad de alguien que intentaba ayudarlo”.
Una testigo contradice a la Patrulla Fronteriza
Una declaración jurada ante un tribunal federal de una pediatra que presenció el asesinato desde un complejo de apartamentos cercano contradijo las declaraciones del jefe de la Patrulla Fronteriza, Tom Homan, quien afirmó que los agentes habían intentado prestar ayuda de inmediato.
La doctora aseguró que, al llegar, los agentes no le practicaron RCP ni estaban seguros de si tenía pulso y “parecían estar contando sus heridas de bala”, en lugar de brindarle atención médica . Después de un tiempo, se le permitió acercarse a Pretti.
Las agencias gubernamentales tienen la obligación de brindar atención médica básica a las personas que han arrestado o detenido, de acuerdo con Xavier de Janon, director de defensa colectiva del Gremio Nacional de Abogados.
“Si las agencias gubernamentales no logran mantener con vida a alguien y hay pruebas de que es su culpa, podrían ser responsables de sus acciones”, señaló.











