Sábado 14 de febrero de 2026, p. 15
De materializarse la intención de Geely o BYD de adquirir la planta de Nissan-Mercedes-Benz, ubicada en Aguascalientes, el gobierno federal debe decidir si es conveniente, señaló Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMDA).
Directivos del principal sector industrial de la economía mexicana consultados por La Jornada, que prefirieron no revelar su identidad, consideraron que no es conveniente la operación por el momento, pues ocurriría con mucha cercanía de las negociaciones del T-MEC.
De acuerdo con representantes del sector privado y analistas económicos, uno de los puntos que será puesto en la mesa de negociación por parte de Estados Unidos será el origen del capital que se invierte en el país, por lo que buscan poner en la mira los flujos de inversión asiáticos, en particular, los chinos. Ante estas expectativas sobre la negociación, los directivos consultados consideraron que la operación pueda entorpecer la revisión del T-MEC.
Por su parte, Garza comentó en entrevista a esta casa editorial que hasta el momento no hay nada oficial sobre la compra del complejo manufacturero Cooperation Manufacturing Plant (Compas), cuyo cierre total se prevé ocurra en mayo próximo, cuando salga el último auto ensamblado de Mercedes-Benz, ya que en noviembre salió el último de Infiniti.
“Si llega (la inversión), el gobierno mexicano tiene que analizar esa inversión, tiene que ver que cumpla con todo lo que tenga que cumplir y si es conveniente”, indicó después de participar en la reunión del Consejo Nacional del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Apuntó que lo único que busca la industria automotriz mexicana es competencia justa y leal.
Actualmente, el gobierno de Estados Unidos aplica aranceles bajo la sección 232 de la Ley Comercial de 1962 a vehículos y autopartes, aunque también depende del contenido regional que está integrado en cada unidad.
No habrá más cierres
El cierre de operaciones de Compas ocurre tras el fin de la operaciones de Nissan en la planta Civac, en Morelos, debido a la restructuración de la empresa japonesa.
La propia AMIA ha reconocido en diferentes ocasiones que no se anticipan más cierres de fábricas automotrices en el país, pero sí cambios en las líneas de producción debido a la reconfiguración de la industria.
La Jornada solicitó posicionamiento sobre el tema a las empresas chinas que fueron mencionadas por Reuters, así como a la Secretaría de Economía (SE), encargada de revisar todas las inversiones que se hacen en el país, pero no hubo respuesta.











