Sábado 14 de febrero de 2026, p. a11
Washington. El presidente Donald Trump indultó a cinco ex jugadores de la NFL –uno de ellos de manera póstuma– condenados por diversos crímenes que van des-de perjurio hasta narcotráfi-co, este último uno de los delitos en los que su discurso ha hecho más énfasis en combatir tan-to en territorio estadunidense como en el extranjero.
Jamal Lewis, quien ganó con los Cuervos de Baltimore el Supertazón 35, destaca entre los indultados por un delito relacionado con narcotráfico. Joe Klecko, Nate Newton, Travis Henry, así como el fallecido Billy Cannon también recibieron la medida de clemencia.
“Como el futbol nos recuerda, la excelencia se construye con determinación, elegancia y el valor de levantarse de nuevo. También nuestra nación”, escribió Alice Marie Johnson, responsable del programa de indultos presidenciales, en la red social X.
El caso de Lewis, quien fue elegido All Pro una vez y participó en un Pro Bowl, es el más polémico. El ex corredor se declaró culpable en 2004 de usar un teléfono celular para intentar concretar una venta de estupe-facientes, por lo que fue sentenciado a cuatro meses de prisión. El delito lo habría cometido apenas tres meses después de haber sido uno de los primeros cinco seleccionados en el draft del 2000.
Travis Henry, quien jugó para los Broncos de Denver y participó en un Pro Bowl, aceptó su culpabilidad en 2009 de conspiración para traficar cocaína por financiar una red de drogas que trasladaba estupefacientes entre Colorado y Montana.
Newton, dos veces All Pro y seis Pro Bowls, se declaró culpable en 2001 de un cargo federal de narcotráfico después de que las autoridades descubrieran 10 mil dólares en su camioneta, así como 175 libras de marihuana en un automóvil que lo acompañaba y que era conducido por otro hombre.
Klecko, ex estrella de los Jets de Nueva York y quien ingresó al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional en 2023, aceptó haber cometido perjurio en 1993 tras mentir ante un gran jurado federal que investigaba un fraude de seguros.
Cannon, quien jugó con los Petroleros de Houston, los Raiders de Oakland y los Jefes de Kansas City, admitió a mediados de la década de 1980 haber falsificado dinero después de que malas inversiones lo dejaran en la ruina.











