Soñar, los sueños, la ciencia y el arte
l Museo Marmottan Monet, en París, ocupa una bella y espaciosa mansión adquirida en 1882 por el próspero empresario Jules Marmottan (1829-1883), quien reunió una rica colección de pinturas de primitivos italianos, flamencos y alemanes, además de esculturas y tapices medievales. A su muerte, su hijo Paul conservó el lugar, y a la colección de su padre agregó obras de pintores y escultores, así como objetos de arte y muebles de grandes artistas europeos del siglo XVIII.
En 1932, Paul legó ese tesoro a la Academia de Bellas Artes de Francia, que en 1934 lo convirtió en el Museo Marmottan Monet, el cual ahora expone 140 obras que muestran la extraordinaria riqueza de los temas iconográficos sobre el sueño y los sueños, trabajo de recopilación y análisis de la neuróloga e historiadora Laura Bossi, junto con Sylvie Carlier, directora del recinto.
La exposición abarca desde el siglo XIX hasta la década de 1920, y explora el significado simbólico y alegórico del sueño, su importancia en la iconografía profana y sagrada, y la influencia que la investigación científica, filosófica y sicoanalítica tiene en el arte. Las pinturas, esculturas, dibujos, objetos y documentos científicos exhibidos proceden de 35 museos y colecciones privadas del mundo. Se agregaron otras muy significativas de la antigüedad a nuestros días.
Entre los artistas presentes destacan Rembrandt, Pablo Picasso, John Everett Millais, Michael Ancher, Evelyn De Morgan, Monet, Jean Auguste Dominique Ingres, Goya, Durero, Munch, Félix Vallotton, Johann Heinrich Füssli, Eugène Delacroix, Federico Zandomeneghi y Joaquín Sorolla.
Éstos y otros artistas abordaron en sus obras ciertos temas claves: los sueños de las narraciones bíblicas, los de los inocentes; el eros del cuerpo dormido, los sueños y las pesadillas, además de los trastornos del sueño a través de la iconografía médica. Finalmente, hay una sección dedicada al dormitorio, que describe las costumbres y tradiciones atribuidas a este espacio de gran simbolismo.
Un viaje a través de las múltiples dimensiones del sueño. Ese territorio suspendido entre la quietud y la perturbación, el conocimiento y el misterio.












