Miércoles 11 de febrero de 2026, p. 22
Aunque utilizó la excusa de la guerra contra el narcotráfico, el propósito real de la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela fue controlar los múltiples recursos naturales de la nación sudamericana, por lo que se trató de un “crimen de guerra” que vulnera toda legislación internacional, señaló la embajadora del país bolivariano en México, Stella Marina Lugo.
Ayer, en el marco de una reunión del Grupo de Amistad con Venezuela en la Cámara de Diputados, la diplomática advirtió que el gobierno del presidente Donald Trump puede cometer ataques de esta naturaleza contra otros países, por lo que resaltó: “nos unimos o pongamos las barbas en remojo”.
En el encuentro, donde recibió el apoyo de la mayoría de los diputados de Morena y del PT que integran dicho grupo, Lugo recordó que en el ataque del pasado 3 de enero perdieron la vida 108 personas, en un acto que significó una “grave violación al derecho internacional, a la Carta de Naciones Unidas y a los pactos internacionales firmados a lo largo de los años”.
La verdadera causa, recalcó, es que Venezuela “tiene las mayores reservas probadas de petróleo, que garantizan por más de ocho siglos” el abasto de ese recurso, además de gas, tierras raras y minerales.
Desde Caracas, el gobierno venezolano desmintió haber enviado un primer cargamento de crudo a Israel desde mediados de 2020. El ministro de Comunicaciones, Miguel Ángel Pirela, el canciller Yván Gil, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, difundieron en Telegram una captura de pantalla de la noticia publicada por la agencia Bloomberg con el mensaje “fake” (falso) impreso sobre la misma.












