Martes 10 de febrero de 2026, p. 31
A pesar de que México es país de origen y no de destino migratorio, esta situación está por invertirse en los próximos años ante el panorama “complejo” de la migración, lo cual sería “un buen indicador, porque estaríamos siendo una nación atractiva para nuestros vecinos, al considerar que hay mejores condiciones”, señaló Silvia Giorguli, demógrafa y especialista en la materia.
Para la investigadora y miembro de El Colegio Nacional, el país tiene condiciones para absorber a los migrantes que llegan, aunque se requiere una gestión ordenada, una vía legal para que dejen de ser indocumentados e integrarlos a la comunidad. Aunque, reconoció, lo anterior implicaría voluntad política para hacer los trámites más accesibles y amigables junto con recursos económicos y humanos que acompañen el proceso.
Subrayó que obtener la ciudadanía mexicana es muy complicado por trámites muy estrictos y burocráticos. “Ya estamos jugando este rol de lugar de destino, nos estamos convirtiendo en un lugar de llegada, los números todavía son pequeños, son manejables, es momento de hacer una gestión humana para la integración de esta población”, dijo.
Explicó que en la medida que se generen canales legales hay mayor control de quienes llegan, dónde están y a qué se dedican. “Lo que quiere la gente que viene a quedarse es un trabajo y armar una vida, a lo mejor mandar dinero a casa, pero al final de cuentas, buscan estabilizarse”, consideró.
Uno de los problemas, estimó, es que es muy difícil calcular cuántos indocumentados entran debido a que buscan ser invisibles; no se puede saber “cuántas personas llegaron a México, si se quedaron aquí porque no pudieron pasar a Estados Unidos o si ya se regresaron”.
La académica mencionó que el país sigue teniendo poca población extranjera. De acuerdo con datos del censo, en 2020 vivían alrededor de un millón de personas que no nacieron en el país. De ellos, 700 mil son estadunidenses, en su mayoría hijos de migrantes que residen en la frontera. El resto, poco más de 300 mil, vienen de Centroamérica y Sudamérica, principalmente.
“En un país de 126 millones de habitantes, la población inmigrante es menos de uno por ciento, una cifra muy pequeña”, resaltó. A diferencia de otras naciones como Estados Unidos o Canadá, donde los migrantes representan 16 y 22 por ciento, respectivamente.












