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Negocios y empresas

Bloqueo económico

L

a estrategia actual para controlar una nación independiente es el bloqueo económico. No es algo nuevo: desde la toma de Troya, por allá del año 1200 antes de Cristo, se utiliza este método para dominar a un pueblo o a una ciudad Estado.

De acuerdo con La Iliada de Homero, los griegos, bajo la dirección de Agamenón, sitiaron Troya a lo largo de 10 años, hasta que la destruyeron y asesinaron a casi toda su población por la afrenta cometida por Paris y la bella Elena.

Ahora, la Franja de Gaza y Cuba son los principales ejemplos de bloqueo, en un caso para reducir a su mínimo la población palestina en beneficio de Israel y, en el otro, para transformar la forma de gobierno del primer país socialista en América Latina.

Hay otras guerras actuales que tienen condiciones distintas, como la de Ucrania, que Rusia no ha logrado dominar por el apoyo que recibe de los países miembros de la OTAN. Pero tanto en el caso de Cuba como en el de Gaza queda claro que la autarquía a estas alturas del desarrollo social ya no es posible.

En el mundo moderno cualquier país necesita de otras naciones para desarrollarse y la utopía de la autosuficiencia en todos los bienes y productos necesarios lleva al estancamiento o a un creciente nivel de pobreza. Incluso naciones tan poderosas como Estados Unidos o China, con inmensos territorios, no pueden permanecer aislados del resto del mundo.

En esta realidad, vale la pena mencionar qué espera Washington de las próximas negociaciones con los gobiernos de Palestina y de Cuba. De lo que se trata, como ya sucede en el caso de Venezuela, es de incorporarlos a la economía de mercado, donde se proteja la iniciativa privada mediante derechos de propiedad que alienten las inversiones.

Se busca un cambio de modelo, favorable al capital, que limite el control gubernamental y la propiedad colectiva de los medios de producción. Las negociaciones no se han iniciado formalmente y no se sabe hasta qué punto los gobiernos agredidos están dispuestos a ceder en sus políticas. Sin embargo, es un hecho que para poner fin a la guerra en Palestina y para frenar el bloqueo a Cuba se tendrán que hacer diversas concesiones económicas.