El canciller del país asiático llama a Japón a la paz y a no repetir errores del pasado
Martes 10 de febrero de 2026, p. 23
Pekín. China rechazó ayer acusaciones de Estados Unidos sobre pruebas nucleares secretas, incluidas una en junio de 2020 y calificó esas afirmaciones de “mentiras descaradas” para excusar a Washington de la reanudación de ensayos propios.
“Las acusaciones de Estados Unidos son completamente infundadas y son mentiras descaradas. China se opone firmemente al intento de Estados Unidos de fabricar excusas para reanudar sus propias pruebas nucleares”, afirmó el ministerio de Relaciones Exteriores chino en un mensaje a la Afp.
La cartera también instó a Washington a “poner fin de inmediato a sus acciones irresponsables” en la materia.
En la Conferencia de Desarme de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, el pasado viernes, Thomas DiNanno, subsecretario estadunidense de Estado para el Control de Armas, denunció los presuntos ensayos nucleares y acusó a China de prepararse para más pruebas, sin presentar evidencias.
El vocero del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, indicó que China instó una vez más a Japón a que retire las declaraciones erróneas expresadas por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, con respecto a Taiwán.
“Debemos advertir solemnemente a las autoridades gobernantes de Japón que la determinación del pueblo chino de salvaguardar los intereses fundamentales del país es inquebrantable, su determinación de respetar los resultados victoriosos de la Segunda Guerra Mundial y el orden internacional de la posguerra es irrenunciable y su decisión de contrarrestar y frustrar las provocaciones de las fuerzas antichinas es insuperable”, declaró el funcionario.
Lin instó además a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, a seguir una agenda pacifista en la región tras su arrolladora victoria en los comicios legislativos de este domingo, que le dieron el control sobre el Poder Legislativo y le otorgará la posibilidad de comenzar cambios de gran calado en la postura militar y presupuestaria de Tokio.
“Instamos a las autoridades gobernantes de Japón a afrontar, en lugar de ignorar, las preocupaciones de la comunidad internacional, a adherirse al camino del desarrollo pacífico en vez de repetir los errores del pasado, y a respetar los cuatro documentos políticos entre China y Japón, en lugar de actuar de mala fe”, señaló Lin, informó el diario Global Times.
Reiteró su exigencia a Japón para que se retracte de las declaraciones “erróneas” de Takaichi sobre la cuestión de Taiwán y demuestre con “acciones concretas” la intención de mantener la base política de las relaciones entre China y Japón.
Después de la controversia creada por las palabras de Takaichi de que Japón reaccionaría a una intervención militar o un bloqueo desde Taiwán, que desde Pekín ven como un “pretexto” de Tokio para justificar su “remilitarización”, el portavoz insistió en que la política de China hacia Japón se mantiene estable y continua y que “no cambiará por unas elecciones”.
En este contexto, un tribunal chino condenó a 20 años al magnate de medios en Hong Kong, Jimmy Lai, de 78 años de edad, por publicar artículos “sediciosos” e instar a países extranjeros a imponer sanciones contra Pekín, en el contexto donde el Departamento de Estado estadunidense calificó de “trágica” e “injusta”.
Tras el veredicto, el presidente Donald Trump manifestó que se sentía “muy mal” y aseguró que habló con su homólogo chino, Xi Jinping, sobre Lai y “pidió considerar su liberación”.
Más temprano, el hijo de Jimmy, Sebastien Lai, expresó desde Londres (lugar donde reside) su esperanza de que Trump interviniera para que el gobernante chino se dé cuenta que la condena fue un “error”.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, solicitó anular la sentencia al estimar que criminaliza la libertad de expresión y va contra el derecho internacional.












