Viernes 6 de febrero de 2026, p. 24
El Cairo., Miles pacientes con cáncer en Gaza no tienen acceso a tratamiento y sufren todo tipo de dolores sin posibilidad de alivio por falta de medicinas y la limitación de evacuaciones médicas, a pesar de la reapertura esta semana del cruce de Rafah, en la frontera con Egipto; del otro lado, gazatíes refugiados se enfrentan al dilema de retornar o no al territorio palestino en ruinas.
En una de las salas, Raed Abu Warda cuida de su hermano Hamid: “ha estado sufriendo de cáncer durante dos años. Esperó todo este tiempo a que se abriera el cruce de Rafah y poder ser recibir tratamiento”. Según la Organización Mundial de la Salud, más de 18 mil 500 pacientes, incluyendo unos cuatro mil niños, esperan ser evacuados para obtener atención médica.
Ayer, 25 palestinos más que retornaron a Gaza –entre pacientes y sus acompañantes– describieron su viaje como agotador y denunciaron que fueron sometidos a humillantes medidas de seguridad. Del otro lado, siete pacientes y 14 familiares esperaban para hacer el recorrido inverso. Estas cifras están muy por debajo del esquema que preveía la salida diaria de 150 personas desde Gaza y la entrada de 50 desde Egipto, informó Al Jazeera. En Cisjordania reocupada, 700 palestinos fueron desplazados en enero por la violencia y el acoso de colonos israelíes mediante la operación israelí Muro de Hierro, que provocó el mayor éxodo forzoso de palestinos (40 mil refugiados) desde 1967, cuando Israel ocupó ese territorio, según datos de la ONU.
Doce israelíes fueron acusados de “ayudar al enemigo en tiempos de guerra” al contrabandear a Gaza cigarrillos, teléfonos celulares, repuestos de vehículos, baterías y componentes electrónicos; entre ellos está Bezalel Zini, reservista y hermano del jefe del Shin Bet, David Zini, acusado de abusar de su acceso al enclave para realizar su lucrativa actividad.












