Viernes 6 de febrero de 2026, p. 23
Madrid. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió ayer a los “tecnooligarcas”, con los que mantiene un enfrentamiento: los dueños de X, Elon Musk, y de Telegram, el ruso Pavel Durok, que “no nos van a quebrar, la voz de la democracia no será doblegada”.
El origen de la disputa es un proyecto de ley, en trámite en el Congreso de los Diputados desde hace dos años, que pretende prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años y responsabilizar penalmente a los dueños de las plataformas si se hace un uso ilegal de los contenidos, como el fomento de discursos de odio o de prácticas ilegales de pornografía, incluida la pedofilia.
Sánchez volvió a insistir en un discurso en Bilbao en prohibir el uso de las redes sociales a menores de 16 años, a pesar de las críticas de Musk, quien lo llamó “tirano”, “sucio” y “traidor”, y de Durok, quien lo acusó de poner en riesgo las libertades en España.
Sánchez respondió que “la fuerza del Estado también está para proteger a nuestras democracias de los ataques que sufren. Y a nuestros hijos de ese universo tóxico e impune en el que desgraciadamente se han convertido las redes sociales, ese Estado fallido”.
Cuestionamientos a la innovación
Señaló que “hay quien dice que regular es controlar, que hacer política es tiranía. Que poner reglas es limitar la innovación. Pero no se hacen las preguntas clave. ¿Para qué queremos esa innovación? ¿Para defender derechos o quitarlos? ¿Para fortalecer la democracia o para erosionarla? ¿Para mejorar la vida de la gente o que unos pocos hagan caja? ¿Queremos una tecnología que normalice y amplifique el engaño, que convierta la privacidad en mercancía?¿Queremos una sociedad en la que el tecnoligarca pueda meterse en los móviles de millones de personas para decirles mentiras? La respuesta es un no claro.
“No nos van a quebrar. La voz de la democracia no va a ser doblegada por esos tecnooligarcas del algoritmo”, sentenció el mandatario.
A raíz de las acusaciones del dueño de Telegram contra el gobierno, miles de usuarios españoles se dieron de baja de esa aplicación en protesta.












