Trump: ¿“amable” con Cuba? // Cínico, incrementa la agresión // México: ayuda humanitaria
estas alturas, el único que da credibilidad a los anuncios y ocurrencias de ( fuck) Trump es el propio pedófilo, quien ha rebasado cualquier límite de tolerancia: lo que un día notifica y da por hecho, al siguiente lo cancela o altera, en un circuito de contradicciones que resulta delirante. Por ejemplo, tras reforzar vilmente la campaña y las presiones contra Cuba, ahora asegura que “estamos hablando con el pueblo cubano, con las altas esferas de su gobierno, y podremos llegar a un acuerdo; seremos amables”. Y lo dice cuando es brutal la agresión en contra de la mayor de las Antillas.
“Seremos amables”, dice, cuando apenas tres días atrás firmó una orden ejecutiva que declara “emergencia nacional” por “las acciones” de Cuba, que, pretexta, “constituyen un peligro para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”; ya para demostrar su “benevolencia” impuso aranceles “adicionales” a cualquier producto proveniente de países que vendan o suministren petróleo a la isla, porque la mayor de las Antillas “constituye una amenaza inusual”.
El gobierno cubano reaccionó a lo dicho por ( fuck) Trump y fue muy claro: “Si preguntan si hoy tenemos una mesa de diálogo”, la respuesta es “no”, dijo el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío y subrayó que si bien “estamos dispuestos a un diálogo informal” con Estados Unidos para discutir “las diferencias”, la base tiene que ser el respeto irrestricto a la soberanía de la isla. Lo que sí existe, dijo, es el intercambio de mensajes y conversaciones habituales en el marco de las relaciones diplomáticas bilaterales; es decir, resulta inexistente el cacareo de que “estamos hablando con el pueblo cubano, con las altas esferas”.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que nada acordó con el esperpento de la Oficina Oval relacionado con cancelar el envío de petróleo mexicano a Cuba, y anunció que su gobierno prepara ayuda humanitaria urgente para la isla (alimentos, enseres e insumos básicos), mientras se mantienen gestiones diplomáticas para atender, por razones humanitarias, el tema del combustible.
Ahora, ¿qué tan “amable” ha sido ( fuck) Trump con Cuba? De entrada, el magnate, como los mandatarios estadunidenses de 1992 a la fecha (33 años consecutivos), se ha pasado por el arco del triunfo la decisión abrumadoramente mayoritaria de la Asamblea General de la ONU que no sólo condena el ilegal bloqueo contra la isla (impuesto desde hace más de seis décadas), sino que exige a la Casa Blanca que le ponga fin. El resultado de la votación más reciente (octubre de 2025) fue 165 naciones a favor, siete en contra y 12 abstenciones. Entonces, ¿trato cordial?
No es gratuita la denuncia que el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, hizo pública ante la Asamblea General de la ONU en octubre pasado: “En las últimas semanas ha sido brutal e inédito el despliegue de presiones, intimidación y toxicidad del Departamento de Estado, a escala planetaria, para forzar a los estados soberanos a cambiar su voto sobre la resolución que adoptaremos hoy. Han empleado todas sus armas y artimañas, en especial la coerción.
“No puede ocultarse que, en virtud de la política criminal del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, se priva con saña a mi país, en cualquier rincón del mundo, del uso de los sistemas bancarios para realizar cobros y pagos. Se le priva de acceso a fuentes de financiamiento corriente, de capital de inversión, de remesas, de tecnología para la industria, la producción de alimentos, la infraestructura, el desarrollo científico y los servicios, incluyendo los más sensibles, como la salud. El propósito estratégico del bloqueo es provocar un estallido social que derive en el derrocamiento del ordenamiento constitucional que los cubanos hemos decidido libremente en varios referendos. Este tipo de agresión no es solo económico. Se aplica por diseño, con fría premeditación respecto a su impacto social y humanitario sobre millones de personas.
“Sólo entre el primero de marzo de 2024 y el 28 de febrero de 2025, el bloqueo causó a Cuba unos 7 mil 556.1 millones de dólares en daños y perjuicios materiales. Es un impacto similar al PIB nominal de al menos 30 países de los que están aquí representados, según datos del Banco Mundial. Pero los daños del bloqueo no sólo se expresan en números y perjuicios materiales, sino en la vida cotidiana de nuestros compatriotas. Ninguna persona, familia o sector escapa a sus efectos cotidianos y devastadores.”
Las rebanadas del pastel
Ahora sí, El Insurgente a plenitud. Peña Nieto lo dejó tirado, López Obrador lo retomó y Sheinbaum lo concluyó. A gozarlo.
X: @cafevega












