Ofrece derogar leyes que ya no sirven y cambiar reglas del juego político
Lunes 2 de febrero de 2026, p. 23
San José., La derechista Laura Fernández Delgado, quien prometió mano dura para enfrentar el avance del narcotráfico, se proclamó anoche “presidenta electa” tras imponerse en las elecciones de Costa Rica, con 48.94 por ciento de los votos, tras escrutarse más de 80 por ciento de las mesas electorales, según informó el Tribunal Supremo de Elecciones.
Fernández, candidata del oficialismo y politóloga de 39 años, asumirá el próximo 8 de mayo, al superar ampliamente el 40 por ciento requerido para evitar una segunda vuelta.
Detrás se ubicó el socialdemócrata Álvaro Ramos, con 33.02 por ciento de los sufragios, quien reconoció el triunfo de la abanderada del Partido Pueblo Soberano
Ante miles de sus seguidores, que coreaban “sí se pudo”, Fernández acusó a la oposición de “obstruccionista”, que “sólo se empeña en lograr el fracaso del gobierno” y señaló que “por eso me propongo presidir una administración de unidad y diálogo nacional”.
Se pronunció por la derogación de las leyes “que ya no sirven” y “cambiar ciertas reglas del juego político”. Cerró su discurso con un “que Dios nos bendiga”.
Fernández propone copiar estrategias de la guerra antipandillas del mandatario de El Salvador, Nayib Bukele –cuestionado por la Organización de Naciones Unidas y organismos no gubernamentales por sus graves violaciones a los derechos humanos– y reformar los poderes del Estado, lo que sus adversarios califican de un plan para consolidar un poder absoluto, al estilo del presidente salvadoreño.
Bukele felicitó por teléfono a Fernández, a quien llamó “presidenta electa”.
De confirmarse su elección, será la segunda mujer que gobierne Costa Rica, tras el mandato de cuatro años de Laura Chinchilla, quien ganó en primera ronda en 2010.
Además afianzaría a la derecha en América Latina, tras las recientes victorias de conservadores en Chile, Bolivia y Honduras.
Tras conocerse los primeros resultados, miles de seguidores de Fernández se reunieron en los lugares emblemáticos para celebrar su cómoda ventaja.
Bukele publicó en X: “acabo de felicitar vía telefónica a la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández. Le deseo el mayor de los éxitos en su gobierno y todo lo mejor para el querido pueblo hermano de Costa Rica”.
A diferencia de Honduras, donde apoyó al conservador Nasry Asfura, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no mencionó preferencias por un candidato, sino que expresó su “respeto por el proceso democrático de Costa Rica”.
Al caer la noche, miles de personas ondearon banderas de sus partidos y sonaban bocinas en San José y otras ciudades a la espera de los primeros resultados del tribunal electoral, que fueron celebrados por los seguidores de Fernández.
Heredera política del popular presidente Rodrigo Chaves, la ex ministra también aspira a lograr 40 de 57 escaños del Congreso para reformar la Constitución y los poderes del Estado.
Pese a que en su gobierno la tasa de asesinatos tuvo un récord de 17 por cada 100 mil habitantes, el mandatario saliente Rodrigo Chaves culpa al poder judicial porque según él auspicia la impunidad de los criminales.
Siete de cada 10 homicidios están ligados al narcotráfico, que convirtió a este país, considerado por décadas uno de los más seguros del continente, en centro logístico y de exportación de drogas, de acuerdo con las autoridades.
“El narco entra y sale como si fuera su patio y no hay un gobierno que lo frene. Estamos a tiempo de rescatar a nuestro país”, expresó Bernarda Marín, cocinera de 70 años, tras votar por el economista opositor Álvaro Ramos, segundo en los sondeos con 10 por ciento.
Fernández ofreció terminar la construcción de una cárcel inspirada en la megaprisión para pandilleros de Bukele, aumento de penas y estados de excepción en zonas marginales conflictivas.
“Me gusta su proyecto de la cárcel. La violencia explotó porque tocaron a los cabecillas, como sacar las ratas de las cloacas”, indicó Jéssica Salgado, oficinista de 27 años.
Los opositores aseguran que la oficialista quiere imitar a Bukele, quien tiene poder absoluto e instauró la relección indefinida, y que, si gana, Chaves gobernará tras bambalinas este país de 5.2 millones de habitantes.
A Fernández la tildan de “populista” y “mala copia” de Chaves por adoptar su retórica confrontativa. Sus retractores afirman que busca cambiar la Constitución para que su mentor vuelva al poder en cuatro años. Actualmente, sólo podría postular tras dos periodos de gobierno.
Al votar, el ex presidente Óscar Arias, Premio Nobel de la Paz 1987, aseguró que se estaba “jugando la supervivencia de la democracia: lo primero que quieren los dictadores es reformar la Constitución para mantenerse en el poder”.












