Opinión
Ver día anteriorJueves 29 de enero de 2026Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Jazz

Henry West 1943-2026

L

os recuerdos se convocan a sí mismos con voluntad propia, decía el compañeroJohn Irving. Y con Henry West esos recuerdos no descansan, a pesar de que ya han pasado más de 40 años sin verlo. Aunque eventualmente me enviaba un mail desde algún apartado lugar en Arizona o en California.

Tendría yo 18 o 19 años cuando me contrató como su agente de prensa, que no pasaba de ser un amable eufemismo, pues la música del maestro, el free jazz, no interesaba en los medios de aquel entonces (ni en los de ahora, aunque los freejazzeros se han multiplicado discreta y mágicamente en el país).

Y ahí andábamos con el trío, redactando boletines que casi nadie leía; a excepción de gente de Proceso o de El Nacional. Ellos invariablemente se presentaban como Henry West, Ana Ruiz, Robert Mann (saxofón, piano, batería). Henry como líder, compositor, promotor y director artístico del grupo. Sus conciertos eran, metáforas aparte, momentos de magia absoluta. Los tres dialogaban con soltura, con alegría, con excelente técnica instrumental. Henry con la respiración circular y el infinito torrente de imágenes que nos dejaban boquiabiertos. El público de las universidades y centros culturales donde se presentaban los ovacionaba al extremo.

En mayo de 1989 salió de la casa de Lomas de Palo Alto, allá por la salida a Toluca, se fue al Pacífico mexicano, empezó a entretejer códigos de comunicación entre el sax y los delfines y no mucho después se fue a vivir a Estados Unidos. Nunca regresó. En algún momento se le pidió autorización para sacar dos discos con las grabaciones que había realizado con Don Cherry en México. No quiso hacerlo. Él intentó sacar un álbum doble en la disquera NCL y el proyecto no fructificó”. El dolor por la falta de apoyo en este país nunca se fue del todo.

Henry West nació el 27 de enero de 1943 en la Ciudad de México y falleció el 22 de enero de 2026, autoexiliado en Arizona, alejado de un público que lo ha mantenido y lo mantendrá apenas siempre como un músico de culto. Iba a cumplir 86 años.

En el volumen 2 de la Enciclopedia Fonográfica del Jazz en México se incluyen amplios textos sobre el maestro (maestro en la más amplia acepción de la palabra).

Uno de los testimonios más interesantes tras la partida de Henry West, es el de Alejandro Folgarolas, saxofonista que se iniciara en 1976 como alumno en el taller que impartían Henry, Ana y Robert en la casa de Palo Alto, entre otros 10-12 muchachos con los que se integraría la banda Atrás del Cosmos; un término éste, “Atrás del Cosmos”, con el que West se divertía mucho, pues mientras la mayoría lo relacionaba con la espiritualidad o la austeridad de un asceta, el nombre surgía porque la casa de Henry West y Ana Ruiz estaba atrás del cine Cosmos.

Folgarolas se sigue dedicando a la pintura y al jazz. Ahora radica en Cancún, y desde allá nos platicó:

“La música que más me gustaba en aquel tiempo, era la contemporánea de concierto: Luciano Berio, Pierre Henry; yo era asiduo de los conciertos de Mario Lavista, de Federico Ibarra, de Manuel Enríquez. Y cuando escuché por primera vez a Henry West, a Ana, a Robert… bueno, fue un trío que me sorprendió y me encantó, me cambió el panorama musical que yo tenía del jazz. Pero especialmente Henry, por supuesto, el líder de la banda; que para mí fue un prestidigitador extraordinario, porque no sólo hacía una música de inmenso nivel, sino que también sabía conducir al espectador, para adentrarse en la conciencia de la música que estaban haciendo ellos. Tenía una doble gracia: aparte de ser un extraordinario músico, sabía conducir al oyente. Siempre tomaba las decisiones y conducía los conciertos.

“Primero como trío, después como cuarteto, luego con la banda Atrás del Cosmos, crearon una nueva forma de hacer música en México y la liberaron de una forma extraordinaria. No hicieron free jazz a lo loco, de nomás sacar el hígado, como mucho free jazz que conocemos, mexicano y extranjero, sino que hacían música con melodía, con armonía, con amor, perfectamente ligada al espíritu.”

En junio de 1977, Henry me platicaba en la revista Conecte: “El jazz ya no es. Durante un tiempo fue. El jazz fue Paul Desmond, fue Dave Brubeck; el jazz fue Thelonious Monk, el jazz fue Miles Davis, John Coltrane. Lo que ha sucedido últimamente es que dentro de estos elementos que se identifican como pertenecientes a un área X, en este caso jazz, rock o música clásica; estos elementos que antes podíamos distinguir tan claramente, ahora se están fundiendo el uno con el otro, y el fondo del vaso pasa a ser parte de la mesa, y las patas de la mesa crecen en el suelo”.

Salud