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Vamos, insta la pancarta firmada por empleados y contratistas de la NASA después de que el cohete Artemis II y la nave espacial Orión se desplegaran hacia la plataforma de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy el 18 de enero pasado, en Florida. Foto Ap
México observa el regreso de la humanidad a la Luna desde una posición ambigua: si bien cuenta con comunidades científicas activas y capacidades técnicas en crecimiento, carece de una estrategia integral para insertarse en la nueva era aeroespacial.
Eirinet Gómez
The Independent








