Sesión de escucha de la pieza, escrita por Max Richter
Domingo 25 de enero de 2026, p. 8
Antes del estreno en México el jueves próximo de la galardonada cinta Hamnet, dirigida por la ganadora del Oscar Chloé Zhao, la radiodifusora Opus 94 y Universal Music organizaron una sesión de escucha de su banda sonora, escrita por el compositor británico-alemán Max Richter.
El acto, efectuado ayer en la sala Dolby Atmos de Universal Music México –con su espectacular sonido inmersivo–, permitió al público experimentar durante más de una hora la partitura completa, apreciando las complejas capas sonoras y la emotividad que Richter plasmó para esta realización ficticia inspirada en un hecho histórico.
Hamnet se basa en la novela homónima de Maggie O’Farrell. En ella se explora la vida familiar de William Shakespeare, centrándose en su matrimonio con Anne Hathaway y la devastadora muerte de su hijo a causa de la peste.
Este evento personal, según la ficción histórica, sirvió como catalizador para la creación de una de las obras más célebres del dramaturgo: Hamlet. La película ha sido elogiada por su narrativa íntima, su poderosa fotografía y su profunda sensibilidad emocional, acumulando varios premios y nominaciones.
Entre esos reconocimientos se encuentran dos galardones de los seis a los que estuvo nominado en la pasada entrega de los Globos de Oro, entre ellas a Mejor Película, además de contar con ocho nominaciones de la Academia en la próxima entrega de los Oscar, el 15 de marzo, entre ellos en las categorías de Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Banda Sonora.
Por su parte, Max Richter es uno de los compositores contemporáneos más influyentes. Su obra fusiona el minimalismo clásico, la música electrónica y elementos ambientales, creando paisajes sonoros evocadores y narrativos.
Es conocido por trabajos como la monumental Sleep y bandas sonoras para filmes como Arrival, The Leftovers y Ad Astra. En febrero recibirá el premio honorífico Berninale Camera en el 76 Festival Internacional de Cine de Berlín.
La sesión de escucha fue gratuita y abierta a los radioescuchas de Opus 94, una de las emisoras del Imer, así como a los medios de comunicación.
Llanto ante la belleza
Óscar García, gerente de esa estación, destacó la riqueza musical en este filme: “Es una banda sonora muy completa, que va más allá de una fórmula. Richter maneja el sonido por capas, incluso con voces humanas”.
Conformado por 19 temas, explicó que el set incluye desde piezas nuevas hasta su célebre On The Nature Of Daylight, pieza que, dijo, “actúa como un resumen de su carrera y un espejo de lo que Shakespeare vivió antes de escribir Hamlet”.
Este singular concierto virtual fue un ejercicio auditivo que recorrió los distintos paisajes emocionales de la partitura. Comenzó con coros diáfanos y celestiales, pasando por una atmósfera que se tornó sombría con cuerdas graves, para luego adquirir un filo cortante como una espada.
Hubo también momentos de intenso dramatismo, con sonidos que retumbaban como pisadas de gigante, y otros de angustia contenida, con percusiones que imitaban un corazón acelerado. La música evocó fricción, metal ardiente, enjambres de insectos y susurros espectrales.
La voz grave del contrabajo y los chelos sumió en una tristeza profunda e inexplicable: un llanto ante la belleza. La música desembocó en una redención: una voz infantil cantando al amparo de un arpa sembró esperanza, y un coro sacro generó una epifanía sonora, una sensación de paz y agradecimiento.
Al finalizar, los asistentes compartieron sus percepciones de esta banda sonora. Unos la calificaron de “espectacular y apabullante”, notando una fusión entre “sonidos new age” y la música del siglo XVI.
Otros destacaron su poder para “transportar a otras épocas” y reflejar “lo perenne de los vínculos humanos”. Algunos la sintieron como un viaje “entre la vida y la muerte”, lleno de tensión y dramatismo, pero también capaz de tocar fibras íntimas.
Esta peculiar experiencia sonora confirmó que la música de Hamnet, al desprenderse de las imágenes, construye sus propias narrativas, propiciando en cada escucha un gozoso periplo personal y emocional.












