Tío Richie, la llorona del Ajusco // Salinas Pliego, víctima de sí mismo // ¿“Perseguido político”?; no, evasor
l patético evasor serial deambula por diferentes instancias del gobierno gringo para tomarse una foto con “alguien” y así presumir falsos contactos políticos “de primer nivel”, lloriquea en apestosos organismos regionales (regenteados por la Casa Blanca), compra un boleto (que disfraza de “invitación personal”) para asistir a una cena navideña en el negocio turístico propiedad de ( fuck) Trump y, en fin, hace circo, maroma y teatro en su infantil creencia de que así podrá esquivar el pago de 51 mil millones de pesos en impuestos.
Antes le resultaba más fácil: maiceaba a sus empleados prianistas, compraba “impartidores de justicia” al mayoreo y empleados de cierta jerarquía del Servicio de Administración Tributaria (SAT), sin olvidar que mediáticamente golpeaba aquí, chantajeaba allá, pataleaba acullá, extorsionaba por todas partes, armaba campañas sucias por doquier y demás prácticas infames, con tal de no pagar impuestos. Y en el régimen de la “modernidad” le funcionó muy bien. Pero a la llorona del Ajusco se le acabó la fiesta y el tiempo: solo le restan 14 días para saldar sus cuentas, so pena de que comiencen los embargos.
Días atrás, Salinas Pliego acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, que forma parte de la Organización de Estados Americanos, léase la putrefacta OEA) para presentarse como “perseguido político”, porque el gobierno mexicano le exige que pague los impuestos que adeuda, condición que ya sentenciaron los ministros de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (cuando despachaba la impresentable Norma Piña y su pandilla, para el varón todo era miel sobre hojuelas).
En su reciente “visita” a la sede de la OEA, en la capital estadunidense, el de los abonos chiquitos “se reunió con Pedro Vaca, relator especial para la libertad de expresión de la CIDH, para presentarse como víctima de persecución. Los litigios por los adeudos fiscales llegaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que el año pasado negó un amparo al grupo empresarial propiedad de la llorona del Ajusco y determinó permitir que el fisco captara los recursos que deben Elektra y Tv Azteca (ambas integrantes del Grupo Salinas). Derrotado en los juzgados, en noviembre Grupo Salinas reiteró sus amagos de acudir a instancias internacionales para denunciar supuestas violaciones a los derechos humanos por haber perdido el litigio fiscal. “La Corte espuria ha legitimado la violación de derechos humanos básicos de ciudadanos, trabajadores y empresas, avalando cobros dobles inconstitucionales e inmorales sin garantía alguna ni defensa real”, se quejó en su momento. En un video publicado en la red social X (antes Twitter), Salinas Pliego dijo que acudió a la CIDH “por el acoso que nos sujetan en las mañaneras (sic)” ( La Jornada, Dora Villanueva).
Por cierto, entre las más recientes extorsiones –no la única ni la última– aparece la que intentó hacerle al gobierno de Puebla: “contratos” y “convenios” para Tv Azteca por alrededor de 2 mil 300 millones de pesos para no armar una campaña sucia ni “fabricar noticias” en su contra, según denunció el coordinador de gabinete estatal, José Luis García Parra.
Pues bien, de nada le ha servido su lacrimoso periplo por Estados Unidos, porque, amén de que nadie le hizo caso, ayer la presidenta Sheinbaum retomó este asunto: “no hay persecución política ni violación a ningún derecho humano, sino sencillamente un requerimiento del SAT, que ya la SCJN dijo que es válido, que los amparos (de Salinas Pliego) no y que la resolución de los tribunales, en su momento, es la que debe ser. Por cierto, ya se notificó y estamos esperando a ver qué pasa”. Son fechas legales (para el pago del adeudo fiscal), no ultimátum; se notifica y después de eso hay un tiempo para que las empresas acudan al Servicio de Administración Tributaria” (a pagar).
Algo más: “Qué resuelve la Corte? Que no es válido el amparo; sí, en cambio, la resolución del último Tribunal Colegiado, en el que hay una serie de resoluciones que esencialmente se establece que hay un monto que debe pagar, y que puede haber disminuciones a partir de cómo hace sus pagos. Eso lo dice la ley, el Código Fiscal de la Federación. (Las empresas del Grupo Salinas) deben acercarse al SAT y ahí establecer su pago. Incluso pueden hacerlo no en una exhibición, sino en varias. Eso es la ley. Entonces, se espera que se acerquen al SAT. A ver qué pasa”.
Las rebanadas del pastel
Al esperpento de la Casa Blanca hay que reconocerle el potencial que tiene: en apenas un año de “gobierno” logró que prácticamente todo el mundo lo abomina.
X: @cafevega











