Jueves 15 de enero de 2026, p. 17
Las confrontaciones geopolíticas se cuentan como el principal factor de riesgo a desencadenar una crisis mundial este año, de acuerdo con el Informe de Riesgos Globales que elabora el Foro Económico Global (WEF, por su sigla en inglés).
A corto plazo también se incluyen la información falsa y la desinformación, la polarización social, los fenómenos meteorológicos y los conflictos armados entre los principales riesgos que analistas y representantes de gobiernos ven con el mayor potencial de desencadenar un cisma global.
Si bien en lo inmediato es la geopolítica, al paso de una década la agenda ambiental no podrá dejar de soslayarse, advierte el informe. Los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de la biodiversidad y colapso del ecosistema, así como el cambio crítico en los sistemas terrestres se cuentan como los riesgos 1, 2 y 3 para el mundo a largo plazo; sólo seguidos de contingencias que hace unos años no figuraban en el panorama central: los riesgos tecnológicos.
La desinformación y las consecuencias adversas de las tecnologías de inteligencia artificial (IA) completaran los cinco mayores riesgos para el mundo de aquí a 10 años, de acuerdo con el documento, lanzado en el preámbulo de la Reunión Anual del WEF, que se realizará en Davos la próxima semana.
Las eventuales consecuencias adversas de la IA se han catapultado al pasar del sitio 30 al quinto como uno de los riesgos más importantes en lo inmediato y también figuran entre los principales a largo plazo, “lo que demuestra la inquietud por las repercusiones para los mercados de trabajo, las sociedades y la seguridad”, apunta el foro.
Sin embargo, de momento pesa más el tema geopolítico. Justo una escalada de la confrontación geoeconómica tendría efectos importantes sobre el encarecimiento de los recursos naturales.
“No deben subestimarse las presiones inflacionarias asociadas con el aumento de aranceles. Unos aranceles amplios y sostenidos podrían generar presiones inflacionarias generalizadas, en particular para Estados Unidos y economías estrechamente vinculadas, como Canadá y México”, apuntó.
Aunque el foro destaca estos conflictos geopolíticos como un factor que podría pesar en el encarecimiento de precios en México, los analistas consultados por el WEF apuntan que los principales riesgos para el país son la delincuencia y actividad económica ilícita; los servicios públicos y protección social insuficientes (incluida la educación, la infraestructura y las pensiones); la recesión económica; la polarización social, el deterioro de la salud y el bienestar, en ese orden.
A nivel global, más allá de los riesgos que se observan en lo inmediato, la mitad de los mil 300 encuestados (analistas y representantes de gobiernos) para el Informe de Riesgos Globales considera que el tablero está puesto para un mundo más turbulento o problemático en los próximos dos años. Esto es 14 puntos porcentuales más que en el informe de un año atrás.
Otro 40 por ciento prevé que el panorama a dos años sea, como mínimo, inestable, mientras 9 por ciento opina que será estable y uno por ciento considera que será apacible, añade el informe.
A largo pazo el panorama no se ve demasiado diferente, 57 por ciento de los encuestados prevé un mundo turbulento o problemático, 32 por ciento anticipa inestabilidad, 10 por ciento estabilidad y uno por ciento considera que el panorama será apacible. “Se está forjando un nuevo orden competitivo en el que las grandes potencias tratan de proteger sus intereses”, resumió Børge Brende, presidente del Foro Económico Mundial.











