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Buscan evitar que visita al Prado sea como ir al “Metro en hora pico”
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▲ El programa de exposiciones del Museo del Prado para este año no será de “grandes nombres”, sino de temáticas concretas.Foto tomada de Wikipedia
 
Periódico La Jornada
Jueves 15 de enero de 2026, p. 5

Madrid. El Museo Nacional del Prado arranca su programación para 2026 con el Proyecto anfitrión, que según ha avanzado ayer su director, Miguel Falomir, consistirá en una serie de medidas para evitar que la pinacoteca se convierta en el “Metro a hora pico”.

Así, ha asegurado que aunque son buena noticia los más de 3.5 millones de visitantes que acudieron al museo en 2025, al Prado “no le hacen falta más” y que la intención es diversificar el perfil de los asistentes.

Estas acciones, que se darán a conocer más adelante, “optimizarán” los recursos de la pinacoteca y perseverarán en las que ya existen, como la prohibición de tomar fotografías, y se implantarán unas nuevas, como mejorar los accesos al museo o redimensionar el número de personas que conforman los grupos de visitas. “Son medidas no sólo para que no colapse (el Museo), sino para que además sea una experiencia grata”, ha asegurado el director.

En cuanto al programa de exposiciones de 2026, las muestras no serán monográficas de “grandes nombres” artísticos, sino que habrá temáticas concretas.

A la manera de Italia, España y el gótico mediterráneo será la primera gran exposición del año, dedicada a mostrar un tema “inédito” no sólo en términos museísticos y museográficos, sino en materia de “literatura artística”.

A juicio de Falomir, se trata de una de las muestras “más complejas y ambiciosas” que recuerda en su trayectoria profesional al mando del museo. Así, se mostrará el papel de Italia en el desarrollo de la pintura en España durante el siglo XIV y XV. El director ha asegurado que ha sido muy “compleja” de realizar logísticamente porque las piezas son textiles “delicadísimos” y obras sobre tablas que muchas veces no han abandonado los espacios en los que han estado siempre. Una de éstas procede de un convento de clausura del que no ha salido desde el siglo XIV.

Enmarcada en el Año de las Tres Reinas, en el que el museo reivindica el papel que tienen en su historia Isabel de Farnesio, Cristina de Suecia y la propia esposa de Felipe IV, la pinacoteca acogerá la muestra Mariana de Austria.

Aunque no fue una reina coleccionista, sí fue una “figura absolutamente capital” en España, según Falomir. “Probablemente la reina que usó el arte de una forma más coincienzuda para promover sus distintos roles”, añadió para luego adelantar que esta muestra tendrá obras de artistas como Diego Velázquez o Claudio Coello con prestámos de museos de Viena.

Reinvención de la pinoteca

Otra de las exposiciones temporales será Rilke y el arte español, que llegará a las salas en el centenario de la muerte del artista. También en la línea de actuación que versa sobre el propio Prado, se podrá visitar Prado: Siglo XXI, en la que se reflexionará sobre cómo debe “reinventarse” la pinacoteca y no “dormirse en los laureles” para seguir manteniendo el “liderazgo cultural que hasta ahora tiene”.

En el próximo invierno se inaugurará Hans Baldung Grien, sobre la figura del pintor renacentista alemán; en tanto, sobre fotografía, el museo tendrá las muestras El Prado Multiplicado: La fotografía como memoria compartida y El universo del artista ante la cámara.

Completando la programación, Falomir adelantó que el resto de muestras serán Valeriano D. Bécquer: Los cuadros de costumbres, Ricardo de Madrazo: Dibujos y acuarelas, El cuadro del hambre –que contará la historia de este cuadro que pasó de ser uno de los más valorados del Prado a “poco más que un chiste”–, e itinerarios propios como La ingeniería en el Prado: Un puente entre el arte y la técnica.

El director de la pinacoteca ha asegurado que aunque este año no habrá “grandes nombres” como en el anterior, el Prado no depende de sus exposiciones periódicas para lograr ingresos porque la mayor parte de sus visitantes llegan a las salas por la colección permanente, lo que les quita “presión” sobre las temporales.