Miércoles 31 de diciembre de 2025, p. 6
Uno de cada cuatro alumnos de licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene un alto riesgo de desarrollar hipertensión arterial, alertó el director general de atención a la salud de esa institución, Gustavo Olaiz Fernández.
De junio a noviembre, brigadas de salud midieron la presión arterial entre el alumnado y detectaron que el riesgo “es altísimo, aunque aún no haya síntomas muy específicos”, pues los jóvenes no los relacionan con enfermedades crónicas, sino con malestares temporales.
Tras haber realizado mediciones cada mes a los jóvenes de licenciatura, los encargados del área descubrieron casos extremos y que, en promedio, 25 por ciento de los estudiantes tienen altas probabilidades de desarrollar hipertensión arterial a edades tempranas.
De acuerdo con datos de la Dirección General de Atención a la Salud, en esos cinco meses se llevaron a cabo jornadas para detectar este padecimiento; hubo 9 mil 254 participantes y 4 mil 304 de ellos fueron estudiantes (46.5 por ciento).
En el grupo de alumnos, 6 por ciento (260) presentaron cifras elevadas de presión arterial. De este subconjunto, sólo 11 estudiantes refirieron haber sido diagnosticados previamente con hipertensión.
Asimismo, se identificó que, entre los estudiantes con presión elevada, 44.2 por ciento refirieron no presentar síntomas, mientras el resto reportaron al menos uno.
Según las estadísticas de estas jornadas, los tres síntomas más frecuentes entre los estudiantes presión arterial alta fueron dolor de cabeza, zumbido de oídos y cansancio extremo, aunque no lo relacionaron con este trastorno.
En entrevista con La Jornada, Olaiz Fernández puntualizó que también detectaron que sólo uno de cada 25 jóvenes sabe que tiene presión alta. Del resto de la población a la cual se realizaron mediciones, 30 por ciento son hipertensos y apenas la mitad de ellos saben que padece esta enfermedad crónico-degenerativa.
Olaiz Fernández informó que el día 17 de cada mes realizaron la toma de presión en las facultades de Ciudad Universitaria, aunque prevén extenderlas a otros planteles tanto de licenciatura como de bachillerato, a fin de obtener una muestra más amplia y, en función de ello, aplicar medidas de prevención.
“Los mexicanos en general tenemos un problema serio de hipertensión. Casi 40 por ciento de la población es hipertensa en algún momento. Por ello es importantísimo detectarlo, pues muchas veces ni se dan cuenta. Esa es la peor parte”, señaló el funcionario universitario.
También comentó que los estudiantes comentaron a los brigadistas que no consideraban que sus malestares estuvieran vinculados a presión alta; sólo referían dolor de cabeza, “un poquito” de náusea o desvanecimientos, pero pensaban que era normal, “pero no, no lo es y es lo que debemos evitar”. Señaló que es preocupante, pues son pacientes muy jóvenes para tener hipertensión. “Todos los casos graves fueron de estudiantes”.
Sedentarismo y mala alimentación
Este hallazgo, subrayó, hace evidente que la UNAM debe tratar este problema con prevención y constancia, pues de no ayudar a los jóvenes “van a tener algún problema, un infarto, un accidente vascular cerebral, problemas renales, y va a ser de por vida”.
Para el funcionario universitario, uno de los problemas de que los estudiantes presenten este riesgo de salud se debe a que no realizan actividad física; prefieren estar sentados, sobre todo por el teléfono celular y los videojuegos, a lo que se suma la mala alimentación.












