Miércoles 31 de diciembre de 2025, p. 14
Santiago. Como Nova Andino Litio, así fue bautizada la sociedad que acaban de conformar la estatal chilena Corporación Nacional del Cobre (Codelco) y la privada de origen local SQM (Sociedad Química y Minera) para explotar ese mineral, profusamente abundante en el Salar de Atacama, en el norte del país, para producir 300 mil toneladas anuales hasta 2060.
Después de esa fecha, la totalidad de la operación pasará a manos del estado chileno.
El origen de esta alianza público-privada data de 2024, cuando firmaron un acuerdo de asociación, conforme la “Estrategia Nacional del Litio” que establece que el desarrollo de esa industria “será liderado por el Estado e involucrará al sector privado en todo el proceso productivo”.
Según fijó el gobierno de Gabriel Boric, al Estado le corresponde “dar visión estratégica de largo plazo en todo el ciclo productivo, desde la exploración hasta la agregación de valor, además de regulaciones claras para asegurar la sostenibilidad y la reinversión en el desarrollo del país”; mientras que los privados “aportarán capital, innovación tecnológica y redes en el mercado”.
La asociación, visada por más de 20 organizaciones en Chile y el extranjero, incluyó una consulta a las comunidades indígenas (atacameños, collas) vinculadas a los salares del desértico norte, con los cuales tienen vínculos ancestrales, vitales para su cultura, subsistencia y espiritualidad, proporcionando agua y pastos para la ganadería (vicuñas, llamas) y una fuente de identidad ligada a rituales y territorios sagrados.
La asociación con SQM -que explota el litio desde 1996 y que produce unas 150 mil toneladas anuales- no estuvo libre de polémicas. Primero, porque SQM, que data de 1968, era de propiedad estatal y su privatización, al igual que de decenas de otras empresas, se produjo sin transparencia en los años 80s durante la dictadura de Augusto Pinochet, muchas rematadas a precios de valor libro y no de mercado.
Segundo, porque quien pasó a ser el controlador de SQM fue el por entonces yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou, a base de una estructura de “sociedades cascadas” que le permitieron gestionarla y tener el poder de decisión, a pesar de no ser el mayor accionista directo.
Ponce Lerou, que ahora tiene 80 años de edad, fue funcionario de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), el órgano estatal a cargo de las empresas públicas, desde donde se ejecutaron las privatizaciones durante el pinochetismo.
Adicionalmente, el hecho de que Codelco accediera a un trato directo con SQM, que tiene derechos de explotación de las pertenencias estatales que caducan en 2030, y que no se procediera a una licitación internacional, fue también motivo de críticas.
Entre las cuales, de quien figura como potencial ministro de Hacienda (Finanzas) de la administración Kast, Jorge Quiróz, quien habló de supuestos perjuicios para el Estado.
A ello, Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco y también ahora de Nova Andino, contestó diciendo que eran “cálculos de servilleta hechos a la rápida”.
Codelco ha defendido el trato directo argumentando que de no proceder así, debiese haber partido de cero en el armado de una sociedad para explotar el litio, y sin ninguna experiencia al respecto.
Nova Andino Litio parte con 3 mil 500 trabajadores, todos aportados por SQM. En el Salar de Atacama hay reservas de litio por más de 9 millones de toneladas.












