Se consolida la idea de gobierno // Aplicación de la ley sin recovecos // Autoridad de Sheinbaum
despecho de muchos, eso que se ha calificado como “Segundo Piso de la Cuarta Transformación” va tomando un sentido social que asombra y que define una ruta cada vez más clara para el país.
Hace poco más de un año, explicamos en este espacio que todo parecía bien, pero todo estaba deshilachado. Los cabos sueltos se mostraban casi en cualquier esquina de la vida nacional. No había duda, el cauce había cambiado, sólo faltaba que las aguas lo tomaran a plenitud.
Los programas sociales ya estaban ahí, las obras, algunas de ellas ya se habían empezado, y también la deuda externa y la inversión extranjera directa. Nada parecía amarrar, y cada quien por su lado y aún con temores al capricho y la revancha se lograban cosas importantes, porque las ideas de gobierno surgían de las demandas de los más necesitados.
Los grupos dominantes se acabaron por más que los negocios fluyan con facilidad, porque poco a poco la autoridad del gobierno de Claudia Sheinbaum se ha impuesto sobre los intereses de ciertos clanes de la derecha que buscaban influir y/o condicionar las decisiones de la PresidentA.
Aunque sobran los ejemplos que nos pueden decir cómo es que se pavimentó el “segundo piso”, hay tres que definen que esta vez será la ley, desnuda y limpia, sin recovecos, sin trampas, la que prevalezca, porque para Claudia Sheinbaum las formas de gobierno no tienen otro marco que no sea el que señala el Legislativo.
Pero además, el cambio de paradigmas que tanto urgían. Uno de ellos, para nosotros el más importante, es el que tiene que ver con el crecimiento del producto interno bruto (PIB), al que tanto temen los políticos encumbrados.
No se puede decir que a la PresidentA no le importe ese renglón del crecimiento, sus focos están puestos en algo que no registra el porcentaje que mide el Inegi, pero la visión es diferente y nos obliga a mirar de cerca las contradicciones que producen ciertos métodos.
De esa forma, mientras los augurios de crecimiento del PIB nos colocan en un porcentaje muy bajo, no hay una explicación lógica que nos diga por qué otras mediciones internacionales señalan que los pobres continúan abandonando la condición de postración económica y las llamadas clases medias aumenten en tamaño.
Para ser más claro: la perspectiva en algunos rubros de la economía da como resultado la cifra que anuncian ciertas organizaciones financieras como el Banco Mundial, y otras que nunca han estado interesadas en los beneficios que pueda tener la gente a partir del crecimiento del PIB. La contradicción está ahí, si hay quienes se niegan a verla, pagarán por su ceguera.
Y por otro lado, la decisión de concluir con la muy necesaria reforma al Poder Judicial, la salida de Alejandro Gertz, el dictamen sobre los amparos de Ricardo Salinas y el golpe a Germán Larrea, que no dejan duda de la dirección de los vientos que soplan desde el Zócalo.
Y al mismo tiempo, y para atajar cualquier mal pensamiento, es necesario explicar que las inversiones en México y las utilidades de los empresarios siguen en aumento, también sin mayor problema, gracias al dinamismo innegable de la economía.
Así pues, y sin desaprovechar la oportunidad de utilizar un lugar común, habrá que decir que el año que viene promete sorpresas y definiciones que cambiarán el rostro de México. Ya lo verán.
De pasadita
Por lo pronto, ya con esta me despido y nos encontraremos, seguramente, el próximo año. A todos, gracias por su lectura y comprensión. Felicidades.












