El cantante de blues rock con tintes de folk alcanzó la popularidad a fines de los años 70 y durante los 80
Martes 23 de diciembre de 2025, p. 8
Chris Rea era un cantante de voz ronca enfocado en el blues rock con tintes folk. Nacido en 1951 en Middlesbrough, en el norte de Inglaterra, dentro de una familia de origen italiano e irlandés, comenzó su carrera en los años 70. Su primer álbum, Whatever Happened to Benny Santini?, lo dio a conocer en Reino Unido y Estados Unidos, donde el tema Fool (If You Think It's Over) le valió una nominación a los Grammy.
Pero Chris entró a los anales de la historia de la música actual y ahí se quedará en la memoria colectiva por su Driving Home for Christmas, clásico navideño que año con año se reproduce en hogares del todo el mundo.
Ayer, a los 74 años, en vísperas de Navidad, Chris Rea murió según nota compartida por su familia, que dijo que pereció tras una corta enfermedad. El comunicado en nombre de su esposa y sus dos hijos decía: “Con inmensa tristeza anunciamos el fallecimiento de nuestro querido Chris. Falleció en paz en el hospital hoy tras una breve enfermedad, rodeado de su familia”. Rea padeció varios problemas de salud a lo largo de los años. Le diagnosticaron cáncer de páncreas y le extirparon el páncreas en 2001, además sufrió un derrame cerebral en 2016.
Después de darse a conocer el deceso, los tributos en redes y en la plataforma YouTube, por donde se reproducía su canción, no se hicieron esperar: “Chris no ha muerto, sigue conduciendo para llegar a su hogar...”
Rea alcanzó popularidad a fines de los años 70 y durante los 80 con éxitos como Let's Dance y The Road To Hell. A lo largo de 40 años de carrera grabó más de 20 álbumes.
Poco mediático, este aficionado a las carreras de autos había lanzado este año una recopilación navideña, The Christmas Album. “La música de Chris ha sido la banda sonora de muchas vidas y su legado perdurará con las canciones que deja atrás”, elogió su equipo en un mensaje.
Rea hablaba a menudo de su difícil relación con la fama. “El mundo del espectáculo no me interesa; de hecho, si fuera por mí, preferiría permanecer en la sombra tocando la guitarra y componiendo para otros antes que estar bajo los focos”, declaró en 1990.
La historia detrás de la rola
Fue la voz de una de las canciones navideñas más populares; sin embargo, la escribió en una época en la que apenas se sentía con el espíritu navideño. Su álbum debut, titulado Whatever Happened To Benny Santini?, fue lanzado en 1978 y recibió su nombre en referencia al nombre artístico que su sello discográfico quería que adoptara. La famosa canción de Rea se lanzó por primera vez en 1986 y apenas unos días antes de su muerte, habló con The Independent sobre la historia detrás de la rola.
Versa así: su contrato discográfico estaba a punto de terminar, y su mánager acababa de informarle de su renuncia. Rea estaba deseando volver de los estudios Abbey Road de Londres a Middlesbrough, pero le habían prohibido conducir y su discográfica se negó a pagarle un billete de tren. Así que su mujer lo recogió en su destartalado Austin Mini y partieron hacia Middlesbrough. La nieve empezó a caer, al igual que el tráfico, lo que hizo que Rea mirara a los demás conductores, que parecían igual de desdichados. Cantando en broma esa ahora famosa frase, empezó a garabatear la letra en un bloc de notas que tenía en el regazo.
Originalmente lanzada como cara B de su sencillo Hello Friend en 1986, la versión regrabada de Driving Home for Christmas ha aparecido en las listas de sencillos del Reino Unido casi todos los años durante las últimas dos décadas, alcanzando un nuevo pico en el número 10 en 2021. Ambas versiones aparecen en el nuevo disco de Rea, The Christmas Album, que ya está disponible, incluyendo una edición limitada en vinilo.
La pieza “tiene esa esperanza y calidez, como todas las canciones navideñas clásicas”, comentó Rea a The Independent. “Eso y la frustración de ser… Lo curioso es que me habían prohibido conducir justo antes de escribirla, y al principio pensamos en dársela a Van Morrison. Era una canción de jazz de los 50, como él solía hacer. Luego, la discográfica la publicó como cara B mía, y un diyéi empezó a pincharla. Y aquí estamos hoy”.
Rea reveló a ese diario inglés que había estado repasando su pasión por el blues y el jazz, y grabando “algunas piezas instrumentales”. También esperaba con ilusión la Navidad y reflexionó sobre el orgullo que sentía por haber hecho su propia película, La Passione, estrenada hace 29 años.
“Si alguna vez me quedo atrapado en la M25 –conocida en Inglatrerra como ‘la carretera al infierno’–, bajo la ventanilla y empiezo a cantar: ‘Voy conduciendo a casa por Navidad’ a los coches que van a mi lado”, contó a The Guardian en una entrevista anterior. “Les encanta. Es como hacerles un regalo”.
No tocaba mucho esa canción en vivo hasta que, en un concierto en 1986 en el foro Hammersmith Odeon, en Londres, el equipo de la gira no dejaba de insistirle. “Dije: ‘si voy a cantar esta maldita canción, lo haremos como es debido’, así que alquilamos 12 cañones de nieve. Cuando empezamos la canción, el ruido del público era tan fuerte que no se oía nada, por lo que dejamos de usar las máquinas. Pusimos 90 centímetros de nieve artificial en la platea. El local me cobró 12 mil libras por limpiarla”.
Rea reconocía a su familia y a la música como sus pilares en momentos difíciles. “La música y la familia son lo mío. Soy sólo uno de cuatro, el 25 por ciento. Siempre ha sido así y nos gusta que así sea. En medio de todo eso está la música”, lo que resumía su filosofía imperecedera.












