Miércoles 2 de abril de 2025, p. 20
La relocalización, también llamada nearshoring, desapareció del panorama de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se desprende de los Precriterios para 2026, presentados ayer. La promesa de una llegada masiva de inversiones hacia México, a raíz de la reubicación de cadenas de suministro globales y que impulsaría el crecimiento, ya no es parte de los escenarios previstos por la dependencia para la economía mexicana.
En los Precriterios 2025, presentados hace un año, Hacienda apuntaba que las nuevas tendencias globales de tecnología e intercambio comercial, aunado a los nuevos encadenamientos productivos generados por la relocalización de empresas, permitirán posicionar a México en la cadena de proveeduría global, beneficiando tanto a sectores tradicionalmente integrados con EU, como a nuevos sectores que se desarrollen bajo el nuevo paradigma
.
El vuelco que ha implicado la política exterior del presidente Donald Trump, quien en sus segundo mandato ha hecho de los aranceles un mecanismo de presión para otros temas, ha provocado que la promesa de la relocalización ya no exista en el panorama de la dependencia federal y que la palabra prácticamente haya desaparecido de los Precriterios 2026, entregados ayer al Congreso.
Al margen de consignar que la inversión extranjera directa el año pasado alcanzó un máximo histórico de 36 mil 872 millones de dólares, en parte como un reflejo de la confianza de los inversionistas extranjeros en México en un contexto de relocalización de empresas
, el nearshoring ya no se incorpora como un factor que pueda hacer crecer más la economía del país.
De seis menciones que se hicieron el año pasado a la relocalización, en los Precriterios 2026 sólo se hizo una y ya no como una promesa de crecimiento, sino como un recuento.